La renta fija EEUU vuelve a estar en el centro de la conversación para el expat en EAU. El bono del Tesoro a 30 años ha tocado el 5,60%, su rendimiento más alto desde junio de 2002, según los datos de mercado recogidos por Expansión. Y con la rentabilidad disparada, reaparece la pregunta incómoda: si invierto desde Dubái, ¿cuánto de ese cupón llega limpio a mi cuenta?
LA RESPUESTA CORTA
- En general: los intereses de los bonos del Tesoro de EEUU no sufren retención en origen para un no residente, pero los dividendos de acciones y de muchos fondos cotizados estadounidenses sí, y sin convenio la retención se queda en el 30%.
- La clave está en: tu residencia fiscal y en la ausencia de convenio entre EEUU y EAU, que impide rebajar la retención que otros países sí negocian.
- Ojo con: el impuesto sucesorio de EEUU, que para un no residente se activa con un umbral muy inferior al de un ciudadano estadounidense.
Qué ha cambiado en el mercado y por qué el bono a 30 años toca el 5,60%
El movimiento no es menor. Los inversores acumulan seis sesiones consecutivas vendiendo deuda estadounidense de largo plazo, y eso ha empujado la rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años hasta el 5,60%. La última vez que este título ofreció tanto fue en junio de 2002, hace más de 24 años.
En lo que va de 2026, el rendimiento de este bono ha subido algo más de 76 puntos básicos, desde el 4,84% con el que arrancó el año. A eso se suma el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo: el Brent se ha situado en los 103 dólares por barril y el mercado teme que la inflación siga al alza.
La consecuencia directa es que la Reserva Federal ha subido los tipos de interés este mes por primera vez en tres años. Para quien mira la rentabilidad desde fuera, este cóctel de tipos altos y deuda castigada convierte a los bonos estadounidenses en un imán. Pero aquí el expat en EAU tiene que hacer una pausa: la rentabilidad bruta no es lo que llega al bolsillo.
Qué impuestos de EEUU pagas según el activo que elijas

No tributa igual un bono del Tesoro que un dividendo de una acción o de un fondo cotizado estadounidense. La retención en origen (el impuesto que EEUU descuenta automáticamente antes de pagarte) depende del tipo de renta y de si tu país tiene o no un convenio de doble imposición con EEUU.
En el caso de los intereses de deuda pública estadounidense, la norma general es que un inversor no residente no sufre retención en EEUU. Conviene matizar: eso no significa que la renta desaparezca de tu vida fiscal, sino que EEUU no te la retiene en origen. El tratamiento final depende del instrumento exacto, del intermediario que uses y de dónde seas residente.
Que EEUU no retenga un cupón en origen no equivale a que esa renta quede fuera de tu declaración: solo cambia quién la reclama.
Sin convenio entre EEUU y EAU: por qué no puedes reducir la retención
Aquí está la clave que más confusión genera. A diferencia de España y EAU, que sí cuentan con un convenio de doble imposición, no existe un convenio fiscal vigente entre EEUU y los Emiratos Árabes Unidos. Eso deja al inversor residente en Dubái o Abu Dabi sin la herramienta que otros países usan para rebajar la retención estadounidense.
En la práctica, cuando cobras dividendos de acciones o de muchos fondos cotizados domiciliados en EEUU, se aplica la retención estándar del 30%, la misma que sufriría cualquier no residente sin tratado. Con un convenio, ese porcentaje podría bajar al 15% o incluso al 10% según el caso. Sin él, no hay margen de negociación: manda la legislación interna estadounidense.
Y este es el punto que más confunde a quien llega desde Latinoamérica. No todos los países hispanohablantes tienen tratado con EEUU, y los que lo tienen aplican tipos distintos. Un residente en EAU con nacionalidad mexicana, argentina, colombiana o venezolana no puede invocar el convenio de su país de origen si ya no es residente fiscal allí: el convenio se activa por residencia fiscal, no por pasaporte.
La Realidad Fiscal
Vamos a aclarar esto de una vez. El primer factor no es el activo, sino tu residencia fiscal (el país donde Hacienda considera que debes tributar por tu renta mundial, normalmente determinado por dónde pasas más de 183 días al año). Si sigues siendo residente fiscal en España, los rendimientos de tus bonos y dividendos estadounidenses se declaran en el IRPF español, dentro de la base del ahorro, con independencia de que el dinero esté en un banco emiratí.
Si ya causaste baja correctamente y eres residente fiscal en EAU, el escenario cambia: los Emiratos no aplican un impuesto sobre la renta personal, así que tu cupón no se grava allí. Eso sí, la ausencia de convenio entre EEUU y EAU limita cualquier rebaja de la retención estadounidense. Y mientras mantengas la residencia fiscal española, sigue en juego la obligación de declarar determinados bienes en el extranjero mediante el Modelo 720, la declaración informativa que se presenta por encima de ciertos umbrales por categoría.
Las cifras ayudan a aterrizar el riesgo. Según la normativa del Servicio de Impuestos Internos de EEUU (IRS), el umbral a partir del cual un no residente puede quedar sujeto al impuesto sucesorio estadounidense es de solo 60.000 dólares en activos situados en EEUU. Es una cifra muy lejana de los millones que protegen a un ciudadano estadounidense.
Acciones estadounidenses y ciertos fondos cotizados cuentan como activos situados allí; los bonos del Tesoro, en términos generales, quedan fuera de ese cómputo. Pero esto depende de tu situación concreta, del instrumento exacto y del país desde el que inviertas, así que lo prudente es revisarlo con un asesor fiscal especializado en expatriados antes de reorganizar el patrimonio.
El impuesto sucesorio de EEUU: el riesgo del que casi nadie avisa
Es el punto que más se subestima. Muchos inversores eligen residir en EAU precisamente para planificar su patrimonio y olvidan que tener activos estadounidenses puede activar obligaciones fiscales en EEUU al fallecer, con independencia de dónde vivas. La retención sobre dividendos es una molestia anual; el impuesto sucesorio puede convertirse en un problema serio según crece la cartera.
A eso se suma un detalle operativo que sorprende a los herederos: en muchos casos el bróker retiene o bloquea parte de los activos hasta que se resuelve la situación fiscal estadounidense. La consecuencia práctica es que una cartera construida pensando en la eficiencia puede acabar generando trámites y costes añadidos. Y no hay regla única: el tratamiento varía según el tipo de activo.
Qué mirar antes de comprar el bono
Antes de dejarte seducir por el 5,60% del bono a 30 años, conviene ordenar cuatro ideas. El primer punto que merece verificación es si sigues siendo residente fiscal en España o si ya causaste baja correctamente. El segundo, el tipo de renta que vas a cobrar, porque un cupón de deuda pública y un dividendo no tributan igual en EEUU. Y el tercero, que sin convenio entre EEUU y EAU la retención sobre dividendos se queda en el 30%. La planificación patrimonial, incluida la sucesoria, cierra el cuadro.
Lo que debes saber
- Umbral o cifra clave: el bono del Tesoro de EEUU a 30 años ronda el 5,60% de rentabilidad, máximo desde 2002 (datos de mercado de septiembre de 2026); y el impuesto sucesorio de EEUU puede activarse para un no residente a partir de 60.000 dólares en activos situados en EEUU, según el IRS.
- Plazo o fecha límite: la retención estadounidense se aplica en cada pago de dividendo; en España, la campaña de la Renta finaliza habitualmente el 30 de junio del ejercicio siguiente.
- Organismo competente: IRS en EEUU, Agencia Tributaria en España y Federal Tax Authority en EAU.
- Advertencia principal: dar por hecho que ‘en EAU no se paga nada’ y no revisar ni la retención del 30% sobre dividendos ni el impuesto sucesorio de EEUU; el resultado puede ser menor rentabilidad neta o un problema fiscal serio para los herederos.
Este artículo tiene carácter informativo. Para tu situación concreta consulta siempre con un asesor fiscal especializado en expatriados.


