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IA y empleo: Banco Mundial cifra en 4,5% de empleos en riesgo en economías en desarrollo y 16,2% con más productividad

El Banco Mundial estima que únicamente el 4,5 % de los empleos en las economías en desarrollo está en riesgo de ser automatizado por la inteligencia artificial (IA), mientras que el 16,2 % podría beneficiarse de una mayor productividad gracias a esta tecnología, según el World Development Report 2026: The Promise of Artificial Intelligence, publicado el 4 de agosto.

CLAVES

  • Qué dice el informe: solo el 4,5 % de los puestos en países en desarrollo peligra por la IA, frente al 14,2 % en economías avanzadas.
  • Productividad: el 16,2 % de los empleos ganaría eficiencia, una cifra cercana al 18,7 % de los países ricos.
  • Recomendación: invertir en electricidad, conectividad y capacidades digitales para aprovechar la oportunidad.

Resultados clave del informe

El World Development Report 2026 es la primera evaluación exhaustiva del impacto de la inteligencia artificial en las economías en desarrollo realizada por el Banco Mundial. La entidad destaca que la IA podría ayudar a muchos países de renta baja y media a conseguir en una década avances que de otro modo tardarían un siglo, en un momento en que estas economías atraviesan su crecimiento más débil en treinta años.

El riesgo de automatización en las naciones en desarrollo se sitúa en el 4,5 %, una cifra significativamente inferior al 14,2 % estimado para los países de renta alta. La brecha refleja el diferente tipo de tareas que predominan en cada bloque: mientras en las economías avanzadas hay un mayor peso de trabajos de oficina y servicios susceptibles de ser automatizados, en los países en desarrollo abundan las ocupaciones manuales y agrícolas, menos expuestas a la sustitución por IA.

En cuanto a la productividad, el informe prevé que el 16,2 % de los puestos en el mundo en desarrollo se verá reforzado por herramientas de inteligencia artificial, una proporción muy cercana al 18,7 % esperado en las economías ricas. Esto sugiere, según el Banco Mundial, que el verdadero valor de la IA reside en aumentar las capacidades de los trabajadores, más que en reemplazarlos.

Diferencias entre economías y la oportunidad para el desarrollo

“La IA ha lanzado un salvavidas a las economías en desarrollo y deberían aprovecharlo”, afirmó Indermit Gill, vicepresidente sénior y economista jefe del Grupo Banco Mundial. Gill subrayó que estos países no necesitan modelos de IA de última generación ni enormes centros de datos para beneficiarse; basta con adaptar herramientas más pequeñas y económicas a las necesidades locales en sanidad, educación, justicia o extensión agrícola.

El estudio recoge ejemplos concretos de gobiernos que ya utilizan la IA para mejorar la recaudación fiscal, la respuesta a desastres o la prestación de servicios sociales. Del mismo modo, empresas de países en desarrollo aplican estas tecnologías al análisis de información, la previsión operativa y la mejora de la eficiencia, mientras que agricultores recurren a soluciones digitales para optimizar sus decisiones de cultivo, en línea con los programas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El Banco Mundial calcula que la IA podría ayudar a las economías en desarrollo a acelerar décadas de progreso en una sola generación.

La brecha digital, no obstante, sigue siendo un obstáculo. En África subsahariana, casi un tercio de las escuelas rurales carece de electricidad fiable y más de dos tercios no tiene conexión a internet de calidad. A través de la iniciativa Mission 300, el Banco Mundial y sus socios aspiran a llevar electricidad a 300 millones de personas en la región antes de 2030, sentando las bases para la adopción digital y de la IA.

Recomendaciones del Banco Mundial

El informe propone una estrategia en tres etapas: adoptar las herramientas de IA existentes, adaptarlas a los contextos locales y, progresivamente, construir las capacidades necesarias para desarrollar soluciones más avanzadas. La entidad insiste en que, sin inversiones específicas en infraestructura, datos locales de calidad y competencias digitales, la IA podría ampliar la desigualdad, concentrar el poder económico y debilitar la confianza pública.

Gaurav Nayyar, director del World Development Report 2026, advirtió que “la ventana de oportunidad es estrecha” y que los países que construyan ahora los cimientos —energía, conectividad, capacidades e instituciones— serán los mejor posicionados para adoptar y adaptar la IA en beneficio de su población.

Qué cambia para ti

Si resides en Emiratos Árabes Unidos como expatriado procedente de una economía en desarrollo, el informe del Banco Mundial arroja luz sobre las transformaciones que vivirán tus países de origen en los próximos años. Aunque la automatización no amenaza una gran proporción de empleos, el verdadero impacto llegará a través de las mejoras de productividad: un 16,2 % de los puestos podría volverse más eficiente, lo que repercutiría en salarios, demanda de cualificaciones y oportunidades de movilidad laboral.

Para los trabajadores hispanohablantes que planean regresar a sus países o que envían remesas, estas proyecciones son relevantes. La posibilidad de que sectores como la agricultura, la educación o los servicios públicos ganen productividad gracias a herramientas de IA más baratas y adaptadas puede acelerar el desarrollo económico, reducir la presión migratoria y ofrecer nuevos nichos de empleo cualificado. No se trata, según el Banco Mundial, de una amenaza inmediata de pérdida masiva de puestos, sino de una oportunidad de mejora que depende directamente de las inversiones en infraestructura digital.

En el contexto emiratí, donde la mayoría de la población es extranjera y muchas economías de origen pertenecen al mundo en desarrollo, el informe refuerza la importancia de seguir de cerca las políticas de digitalización y formación en esos países. Cualquier avance en conectividad, electricidad o competencias digitales en los mercados de origen puede modificar los flujos migratorios, las decisiones profesionales y la estabilidad de las remesas que sostienen a millones de familias. Los datos están sobre la mesa; ahora, la clave estará en las decisiones de inversión de los gobiernos.

En pocas palabras

  • Qué cambia: la inteligencia artificial automatizará solo el 4,5 % de los empleos en países en desarrollo, mientras que el 16,2 % ganará productividad.
  • Cuándo entra en vigor: los efectos descritos son tendencias a medio plazo; el informe se publicó el 4 de agosto de 2026.
  • A quién afecta: a los trabajadores de economías en desarrollo y, de forma indirecta, a los expatriados en Emiratos Árabes Unidos cuyos países de origen forman parte de ese grupo.
  • Qué debes hacer: mantenerse informado sobre las políticas digitales en tu país de origen, ya que pueden crear nuevas oportunidades laborales y alterar los flujos migratorios.

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