El expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero compareció el 17 de junio ante el juez de la Audiencia Nacional y admitió que propuso a sus hijas para trabajar con la consultora Análisis Relevante. Su testimonio ha desvelado un entramado que la investigación relaciona con la constitución de una sociedad en una free zone de Dubái. Para cualquier hispanohablante que reciba la oferta de ser ‘socio nominal’ en los Emiratos, el caso Zapatero es un aviso contundente: los riesgos van mucho más allá de una simple multa.
Qué implica ser socio nominal en una empresa de Dubái
En muchas free zones —zonas francas con autoridad propia, donde una empresa puede ser 100% de capital extranjero— no se exige un socio local. Sin embargo, en determinados sectores del mainland (el territorio bajo licencia del emirato) la normativa puede requerir un agente de servicios o un socio emiratí. A veces, quien monta el negocio busca a alguien que figure como titular en la licencia sin que desempeñe funciones reales, a cambio de un pago único o de una comisión periódica. Esa figura se conoce como socio nominal y, aunque no es ilegal por sí misma, la legislación de los Emiratos la sitúa en una zona de altísimo riesgo si la empresa se utiliza para actividades ilícitas.
La Ley Federal de Lucha contra el Blanqueo de Dinero y la Financiación del Terrorismo (Decreto-Ley N.º 20 de 2018) castiga con penas de prisión y multas millonarias a quien, aun sin intención, preste su nombre para ocultar la verdadera titularidad de una sociedad. No basta con alegar desconocimiento: la responsabilidad penal recae sobre quien aparece en los registros oficiales. Además, las autoridades pueden cancelar el visado de residencia y ordenar la expulsión del país, con las consecuencias económicas y familiares que eso conlleva.
El caso Zapatero y la pista que conduce a una sociedad en Dubái

Según la información publicada por Infobae, el magistrado José Luis Calama expuso durante el interrogatorio una secuencia que la investigación considera clave. El 26 de enero de 2021, la secretaria de Zapatero reservó una mesa en el restaurante Portonovo de Madrid a nombre del empresario Julio Martínez Martínez. Al día siguiente, un conocido de ambos —con vínculos en Emiratos Árabes— envió a Martínez la documentación para constituir una sociedad en una zona franca de Dubái. Aquella sociedad, denominada Lampsai Dubai, habría sido creada para canalizar comisiones relacionadas con el rescate público de la aerolínea Plus Ultra, cliente principal de Análisis Relevante.
Zapatero negó haber participado en esa comida y afirmó que jamás oyó hablar de sociedades offshore. Sin embargo, el juez vinculó los hechos con los pagos que la consultora realizó al entorno del expresidente: 490.780 euros a Zapatero y 239.755 euros a la empresa de sus hijas entre 2020 y 2025. La Agencia Tributaria constató que casi la totalidad del dinero que entraba en Análisis Relevante acababa en el círculo familiar, mientras que el trabajo documentado era prácticamente inexistente: no había contratos escritos, ni hojas de encargo, ni correos electrónicos que acreditaran servicios concretos.
“No tenemos contratos escritos, no tenemos hojas de encargo escritas y no tenemos trasiego de correos electrónicos”, resumió el juez. El expresidente defendió la libertad de contratación, pero la declaración deja al descubierto una estructura que, según el auto, “no responde a una actividad empresarial autónoma”.
Lo que a veces se presenta como un simple favor para un amigo puede acabar ante un juez, con el pasaporte retenido y la residencia en el aire.
La Realidad del Mercado: lo que no te cuentan al ofrecerte ser socio
En los últimos años, los despachos de abogados especializados en cumplimiento normativo han registrado un aumento de consultas de expatriados que aceptaron figurar como socios en empresas emiratíes sin medir las consecuencias. La práctica más frecuente es la de un conocido o un empleador que propone “poner la licencia a tu nombre” a cambio de una remuneración, sin explicar que el verdadero riesgo no es la inspección laboral, sino la investigación por blanqueo de capitales. La realidad es que, desde el momento en que un nombre aparece en la licencia comercial, ese socio responde ante las autoridades por lo que ocurra en la empresa.
El perfil hispanohablante no es ajeno a este problema: consultores, comerciales y pequeños emprendedores que llegan a Dubái con un visado de empleo o de freelance pueden verse tentados a redondear ingresos aceptando una participación nominal. La trampa está en que la legislación emiratí no distingue entre el socio real y el testaferro a efectos penales. En el caso de que la empresa sea utilizada para defraudar, mover fondos de origen ilícito o simular operaciones, el socio nominal se expone a penas de cárcel, la cancelación inmediata de su visado y la imposibilidad de volver al país. Los detalles del proceso de visado y las implicaciones migratorias los analiza con precisión nuestra compañera Valeria en esta guía sobre la residencia en Emiratos.
Conviene matizar que no todas las propuestas de participación son un fraude, pero la ausencia de un contrato escrito que detalle las responsabilidades y el origen de los fondos es el error que comete el 80% de los candidatos. La ley exige que cualquier actividad económica esté respaldada por una licencia válida y que los titulares puedan demostrar la realidad de los servicios prestados. El caso Zapatero demuestra que la falta de trazabilidad documental —esa de la que carecía Análisis Relevante— es precisamente lo que convierte una colaboración en un posible delito. Además, las implicaciones fiscales transfronterizas pueden ser complejas: Elena detalla en este análisis las obligaciones tributarias para residentes españoles con sociedades en el extranjero.
Lo que necesitas saber
- Marco legal: El socio nominal responde penalmente según la legislación contra el blanqueo de capitales de los EAU (Decreto-Ley N.º 20 de 2018). Las penas incluyen prisión y fuertes multas.
- Consecuencia directa: La cancelación del visado de residencia y la orden de expulsión son habituales si se detecta que la empresa se utilizó para actividades ilegales, sin necesidad de que el socio conociera los hechos.
- Requisito clave: Exigir siempre un contrato escrito que defina las funciones, la remuneración y la titularidad real, y verificar que la empresa tenga una licencia activa con actividad declarada legítima.
- Tendencia: Al alza: el endurecimiento de los controles internacionales y la cooperación judicial está destapando más casos de sociedades opacas en free zones emiratíes.

