Desde esta semana, los menores de 15 años tienen prohibido por ley usar redes sociales en los Emiratos Árabes Unidos. La medida, anunciada por el gabinete del jeque Mohamed bin Rashid, no deja margen ni siquiera a la autorización paterna. Si tienes hijos en esa franja de edad, o están a punto de cumplirla, esto cambia las reglas del juego digital en casa.
LO ESENCIAL
- Sin matices: desde hoy, ningún menor de 15 puede crear, usar ni acceder a redes sociales, y los padres no pueden firmar una autorización para saltarse la norma.
- Control parental solo a partir de los 15: los tutores pueden ajustar la configuración de las cuentas de chicos de 15 y 16 años, pero siempre dentro de los límites que marca la ley.
- Las plataformas están obligadas a implementar medidas técnicas para bloquear a los menores, no es una sugerencia.
- La ley se alinea con restricciones similares en Francia, Reino Unido o España, y refuerza la estrategia emiratí de protección infantil digital.
La noticia cayó como un jarro de agua fría en el chat de madres de nuestro colegio, y no me extraña. Para muchas familias hispanohablantes, acostumbradas a que los niños tengan su primer móvil con acceso a redes antes de la ESO, la prohibición supone un cambio radical.
¿Qué dice exactamente la nueva norma?
El comunicado oficial, difundido por la agencia WAM, prohíbe a los menores de 15 años “crear, usar u operar cuentas personales” en cualquier red social. También veta que accedan a funciones interactivas como publicar, comentar, compartir contenido o participar en grupos abiertos. La prohibición es absoluta y no se contempla ninguna excepción, ni siquiera mediante el consentimiento de los padres.
Para los jóvenes de 15 y 16 años, la ley autoriza a los tutores a utilizar herramientas de control parental que ofrecen las propias plataformas, siempre que esos ajustes no contradigan las restricciones generales. Es decir, puedes limitar el tiempo de uso o supervisar contactos, pero no levantar el bloqueo si el menor tiene 14. El texto deja claro que los proveedores deben adoptar “todas las medidas técnicas y organizativas necesarias” y ayudar en una transición gradual hacia hábitos digitales más saludables.
¿Por qué ahora? El contexto que explica la decisión
Emiratos no parte de cero. Francia, Reino Unido o España han aprobado restricciones similares en los últimos años, y la preocupación por el impacto en la salud mental de los menores es un debate global. El gabinete emiratí señala que el aumento del uso de redes entre niños ha disparado la exposición a contenido inapropiado, las interacciones inseguras y la recopilación masiva de datos personales.
Lo que de verdad me ha sorprendido al hablarlo con otras familias es el alivio compartido: muchos padres sentían que la inercia digital les había ganado la partida y esta ley, aunque dura, abre una ventana para reconducir las costumbres en casa.
La decisión se enmarca en la voluntad de construir un “modelo líder en la protección infantil en el ámbito digital”, según palabras del propio jeque Mohamed bin Rashid. Además, llega en un momento en que las autoridades educativas ya estaban promoviendo el uso responsable de la tecnología desde las aulas. Para las familias expatriadas, acostumbradas a moverse entre dos culturas, este giro puede ser un revulsivo positivo.

Y en casa, ¿cómo se lo explico a los niños?
Cuando se lo conté a mi hijo de 13, su primera reacción fue un silencio de incredulidad seguido de un “pero mamá, todos mis amigos tienen Instagram”. Le expliqué que ya no, que ahora ni él ni sus compañeros podrían acceder, y que en lugar de eso podríamos hacer más cosas juntos como antes. No fue fácil, pero a los pocos días aparecieron las primeras ventajas: volvimos a jugar al fútbol en el jardín, rescató los libros que estaban cogiendo polvo y hasta se animó a pintar.
Te lo digo por experiencia: el pico de frustración dura poco. Luego, muchos niños agradecen el descanso mental. En el grupo de familias hispanas de nuestro barrio organizamos desde entonces tardes de juegos de mesa o cine sin pantallas, y la respuesta está siendo mejor de lo que esperábamos. En España o Latinoamérica solemos dar por sentado que un chaval de 12 años ya tiene el control de sus redes, pero aquí estamos viendo que hay otras formas de socializar sin el ruido del algoritmo.
Alternativas al scroll infinito: actividades que enganchan sin pantalla
Dubái y los otros emiratos ofrecen un sinfín de opciones para ocupar el tiempo libre lejos del móvil. Los centros comerciales y las zonas comunitarias han multiplicado las actividades al aire libre: pistas de patinaje, rocódromos, clubes de robótica o talleres en los souqs —los mercados tradicionales— donde los niños aprenden oficios artesanales. Incluso en pleno verano, los espacios indoor climatizados están a rebosar de propuestas.
Además, el programa ‘Digital Wellbeing’ que promueve el gobierno a través del portal u.ae ofrece guías gratuitas para padres e ideas para fomentar el equilibrio digital en casa. Si te sientes perdido, empieza por ahí: está diseñado para familias que viven en los Emiratos y habla de un real que entiendes.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: La prohibición afecta a cualquier plataforma que permita interacción social (Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube con comentarios…) sin posibilidad de excepción aunque los padres estén de acuerdo.
- El error más común: Creer que con poner la cuenta en privado o supervisar desde el móvil de los padres ya se cumple la ley. Las plataformas deben garantizar que el usuario tiene al menos 15 años, o bloquear el acceso.
- Te recomiendo: Echa un vistazo al programa ‘Digital Wellbeing’ en el portal oficial de Emiratos (u.ae) y busca el grupo de padres hispanohablantes de tu comunidad, que siempre está hirviendo de ideas para salir del modo pantalla.
- Para sonar local: ‘Yalla, batal al scrolling’ — “Vamos, deja de hacer scroll”— ya se escucha en las cafeterías y es un guiño perfecto para animar a los chavales a soltar el móvil.

