El foro bilateral celebrado en Santo Domingo ha puesto sobre la mesa una colaboración estratégica que podría traducirse en empleo real para hispanohablantes en los próximos años. Los sectores que concentran las conversaciones —zonas francas, manufactura avanzada, inteligencia artificial y turismo— son precisamente los que más están tirando del mercado laboral emiratí.
La cooperación entre los Emiratos Árabes Unidos y República Dominicana no es nueva. Desde 2024, el Programa de Intercambio de Experiencias Gubernamentales (GEEP) coordina misiones técnicas entre ambos países, y este foro, encabezado por los ministros José Ignacio Paliza y Mohamed Bin Taliah, ha servido para definir entregables concretos en los próximos meses.
Qué incluye la hoja de ruta conjunta
Durante dos días, los equipos técnicos trabajaron en mesas temáticas que abarcan desde el fortalecimiento de laboratorios de políticas públicas hasta la cooperación aduanera y la implantación de inteligencia artificial para la regulación. También se abordó la colaboración con el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) y se habló de becas en universidades emiratíes que figuran entre las 100 mejores del mundo.
Pero quizá el bloque con mayor proyección laboral sea el impulso a las zonas francas y la manufactura avanzada. Se busca replicar en República Dominicana el modelo que ha convertido a los Emiratos Árabes Unidos en un hub logístico y productivo, y eso abre oportunidades para profesionales que entiendan ambos mercados —y ambos idiomas.
Los sectores donde un perfil hispanohablante puede marcar la diferencia

En el entorno emiratí, el español no es un idioma de negocio de primera línea, pero la ecuación cambia cuando la empresa tiene vínculos con Latinoamérica o quiere captar el mercado hispanohablante. La colaboración institucional con República Dominicana añade ahora una capa de demanda específica en áreas muy concretas.
En zonas francas y manufactura, el perfil buscado será el de ingeniero industrial, técnico de producción o responsable de calidad con experiencia en procesos de exportación. No basta con el título: la empresa necesita a alguien que entienda la normativa aduanera dominicana y pueda hacer de puente con los socios emiratíes.
La colaboración entre gobiernos sienta las bases, pero el visado de empleo y la oferta concreta los decide la empresa privada. No hay atajos.
En inteligencia artificial y digitalización, los acuerdos apuntan a proyectos conjuntos de regulación y desarrollo de servicios públicos. Un profesional con dominio del español y del inglés, más conocimientos de ciencia de datos o administración electrónica, encaja en ese nicho aún incipiente, pero con fuerte respaldo gubernamental.
El turismo y la infraestructura son el tercer pilar. Emiratos Árabes Unidos es un referente en desarrollo hotelero y aeroportuario, y República Dominicana busca captar inversión para nuevos complejos. Aquí aparecen perfiles de dirección hotelera, arquitectura, gestión de proyectos y consultoría turística, donde el español puede ser una ventaja competitiva si la empresa apunta al mercado del Caribe.
La Realidad del Mercado
Conviene ser realistas: los anuncios de cooperación no generan ofertas de empleo de un día para otro. Lo que se ha pactado en el foro de Santo Domingo es una hoja de ruta con entregables que se medirán en los próximos meses, y la contratación masiva de hispanohablantes, si llega, será gradual. Aun así, el dato de mercado es relevante: los Emiratos Árabes Unidos llevan un ritmo de creación de empleo sostenido en los sectores alineados con esta colaboración.
En el ámbito de las zonas francas —donde rigen reglas distintas a las del mainland— un profesional de ingeniería o gestión de operaciones con cinco años de experiencia puede situarse en una banda de 15.000 a 30.000 dírhams al mes, según las horquillas que manejan las consultoras de recursos humanos para perfiles industriales en zonas francas (cifra orientativa). La ventaja añadida es que en los Emiratos Árabes Unidos no hay IRPF sobre la nómina; el coste de la vivienda y la escolarización en ciudades como Dubái o Abu Dabi reduce el margen real de ahorro, como detalla nuestro análisis de coste de vida.
El matiz importante para un candidato hispanohablante es que el acceso al mercado laboral emiratí sigue dependiendo de un patrocinador para el visado de empleo, y las empresas no patrocinan a cualquiera: necesitan demostrar que el perfil no está disponible en el país. La ventaja con la que juega el acuerdo con República Dominicana es que los proyectos conjuntos pueden justificar esa necesidad de perfiles con vínculo dominicano y dominio del español.
Por tanto, la estrategia más sensata no es esperar a que los proyectos despeguen, sino empezar a construir la red de contactos desde ya. Ferias como la Expo Dubái o los encuentros empresariales organizados por las cámaras de comercio bilaterales son el punto de partida, y quien llegue con un título homologado y un buen nivel de inglés llevará ventaja cuando las primeras vacantes se activen.
Lo que necesitas saber
- Salario medio: 15.000–30.000 dírhams al mes para perfiles de ingeniería o tecnología en zonas francas, según rangos habituales de consultoras de RRHH (cifra orientativa).
- Quién contrata: empresas instaladas en zonas francas como JAFZA, DAFZA o KEZAD, además de multinacionales españolas con presencia en los Emiratos Árabes Unidos.
- Requisito clave: contar con un patrocinador para el visado de empleo, título homologado y dominio del inglés; el español es un diferencial.
- Tendencia: al alza, aunque los primeros efectos en la contratación de hispanohablantes no se esperan hasta 2027 o 2028.


