Hay países que tardan décadas en tender sus primeras vías de pasajeros. Los Emiratos Árabes Unidos lo han hecho en menos de una década, y este año 2026 los trenes del proyecto Etihad Rail comenzarán a rodar entre Dubai y Abu Dabi, las dos ciudades más pobladas de la federación. El trayecto, que hoy exige casi dos horas en coche con tráfico, quedará reducido a menos de una hora en tren. Es, probablemente, el cambio de movilidad más radical que ha vivido la región del Golfo en generaciones.
Lo que hace aún más llamativo este proyecto es el contexto en el que nace: un país sin tradición ferroviaria de pasajeros, con temperaturas del suelo que superan los 60 °C en verano, tormentas de arena que cubren las vías en minutos y un terreno arenoso que obligó a diseñar cimientos específicos para cada kilómetro de trazado. Que Etihad Rail esté a punto de inaugurar su servicio no es solo una noticia de transporte: es una historia de ingeniería extrema.
Etihad Rail y la fecha que los escépticos no creían posible
El proyecto Etihad Rail confirmó en 2025 el lanzamiento de sus primeras rutas de pasajeros para este 2026, con tres conexiones iniciales: Abu Dabi, Dubai y Fujairah. El corredor entre las dos primeras ciudades tendrá frecuencias diarias pensadas tanto para desplazamientos laborales como para el turismo interemirato. Los 13 trenes de la flota ya han llegado al país, y diez de ellos han completado las pruebas de certificación.
Cada convoy tiene capacidad para más de 400 pasajeros, circula a hasta 200 km/h y está equipado con Wi-Fi completo, enchufes individuales y aislamiento acústico avanzado. No es un tren ordinario: la compañía española CAF es la responsable de fabricar y mantener toda la flota, lo que supone un hito para la industria ferroviaria española en mercados de Oriente Medio.
Etihad Rail, los Emiratos y una red que mira más allá de 2026
Etihad Rail no es solo el tren entre Dubai y Abu Dabi: es la columna vertebral de un plan que conectará once ciudades en los siete Emiratos, desde Al Sila hasta Fujairah, pasando por Sharjah, Ras Al Khaimah y Al Ain. La proyección oficial habla de 36,5 millones de pasajeros anuales para 2030, una cifra que lo convertiría en una de las redes ferroviarias de mayor tráfico per cápita del mundo árabe.
Más allá de las fronteras nacionales, Etihad Rail forma parte del ambicioso GCC Railway, el megaproyecto que prevé conectar en tren los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo —Arabia Saudí, Emiratos, Catar, Kuwait, Baréin y Omán— con una inversión estimada de 100.000 millones de dólares. Cuando esté completo, será posible viajar en tren desde Mascate hasta Kuwait recorriendo casi 2.000 kilómetros hoy solo accesibles por carretera o avión.
Lo que cambia para quien vive y viaja en los Emiratos
Para quien trabaja en Dubai y vive en Abu Dabi —o al revés—, Etihad Rail transforma por completo el cálculo del día a día. Hoy ese trayecto implica enfrentarse a la autopista E11 con el tráfico habitual; desde 2026, implicará sentarse en un vagón, conectarse al Wi-Fi y llegar en menos de una hora. Las empresas ya anticipan una mejora operativa: desplazar equipos de forma predecible y puntual es un factor clave en entornos de negocios de alta intensidad como los que caracterizan a ambas ciudades.
Para el turismo, el impacto no es menor. Un visitante en Dubai podrá descubrir la oferta cultural de Abu Dabi en el mismo día sin depender de un coche de alquiler. Las estaciones están diseñadas como nodos urbanos con acceso directo a metros y taxis locales, lo que facilita que el viaje puerta a puerta sea realmente competitivo frente al vehículo privado.
Los retos técnicos que nadie había resuelto antes
Construir en el desierto más caliente
Tender 900 kilómetros de vía en un entorno donde el suelo alcanza 60 °C en verano y donde las tormentas de arena son imprevisibles exigió soluciones de ingeniería sin precedente. Los tramos que cruzan zonas de dunas móviles requirieron sistemas de fijación del terreno que no existen en ningún manual ferroviario europeo. La inversión solo en el tramo de 256 km entre Abu Dabi y Dubai superó los 13.600 millones de dólares, según datos de Saipem, una de las constructoras involucradas.
Una flota certificada bajo estándares europeos
Que Etihad Rail haya elegido a CAF —empresa vasca con sede en Beasáin— para fabricar y mantener sus trenes no es casualidad. Los estándares europeos de seguridad y confort eran un requisito desde el principio del proyecto. Diez de los trece convoyes han superado ya las pruebas de certificación en los Emiratos, y los tres restantes están en fase final de validación antes del inicio del servicio comercial.
Etihad Rail en 2026: cuatro claves del lanzamiento
- Tres rutas iniciales: Abu Dabi–Dubai, Dubai–Fujairah y Abu Dabi–Fujairah operativas en la primera fase.
- Trenes fabricados en España: la empresa vasca CAF suministra y mantiene los 13 convoyes de la flota.
- Velocidad máxima de 200 km/h en la red convencional; hasta 350 km/h en la futura línea de alta velocidad entre Abu Dabi y Dubai.
- Primera estación completada: Fujairah, con 51.900 m² en el barrio de Madinat Al Hilal, a 12 minutos del aeropuerto internacional.
El futuro del transporte en los Emiratos tiene ruedas de acero
Etihad Rail es el símbolo más claro de la transformación que vive la movilidad en los Emiratos: un país que construyó su imagen sobre el coche y el avión está apostando ahora por el tren como motor de conectividad sostenible. La reducción de entre el 30 % y el 40 % en los tiempos de viaje —y la drástica disminución de emisiones respecto al transporte por carretera— lo convierten en un proyecto con impacto real en la calidad de vida de millones de personas.
Los próximos años dirán si Etihad Rail cumple sus cifras de demanda y si el modelo puede replicarse en otros países del Golfo. Pero la dirección ya es clara: en una región que durante décadas construyó autopistas de ocho carriles, el ferrocarril acaba de encender sus motores.

