El límite de velocidad en Fujairah baja a 100 km/h en la carretera hacia Khorfakkan desde este martes. La Policía del emirato lo anunció el domingo con un mensaje sencillo: mirar los carteles y respetarlos. Si conduces por la costa este —o piensas hacerlo en tus próximas vacaciones— hay un par de detalles que conviene saber antes de pisar el acelerador.
Qué cambia exactamente desde el martes
La reducción la firma la Policía de Fujairah, que el domingo publicó el anuncio en sus canales oficiales. El mensaje no tenía mucha vuelta: ‘que todos los usuarios de la vía respeten los límites señalizados y cumplan las señales e instrucciones para garantizar la seguridad de todos’. Traducido a la vida real, donde antes podías mantener 120 km/h sin que se te moviera un músculo, ahora el techo son 100. Veinte kilómetros por hora menos parecen poca cosa hasta que haces la cuenta de cuánto se estira un trayecto de hora y media.
La vía une la ciudad de Fujairah con Khorfakkan, un enclave de Sharjah encajado en la costa este, con el golfo de Omán a un lado y las montañas de Hajar al otro. Es la ruta que usan a diario quienes trabajan en un emirato y duermen en el otro, y también la que eligen muchas familias de Dubái para escaparse un viernes a la playa. Ahí está la trampa: es una carretera preciosa, ancha y, en algunos tramos, tan vacía que el cuerpo se relaja y el pie se suelta.
Y hay algo que conviene interiorizar desde el primer día: el límite nuevo es el techo legal de la vía, no una recomendación. La sanción por pasarse se calcula según el margen, y la tabla oficial la publica el Ministerio del Interior. Echarle un vistazo antes de alquilar un coche es gratis; enterarte por sorpresa, bastante menos.
Por qué esta carretera no se conduce como las demás

Porque el paisaje engaña. En un tramo de montaña estrecho, con curvas y camiones, nadie discute los límites. En una recta larga, con el mar brillando a la derecha y ni un coche delante, el límite de 100 se siente como ir andando. Esa sensación es justo lo que el cartel nuevo quiere corregir.
En una recta vacía el pie se suelta solo; el cartel nuevo existe porque el instinto no avisa a tiempo.
Se suma el clima, que aquí no es un detalle menor. La costa este amanece muchas veces con una humedad que se pega al parabrisas y a media mañana el asfalto quema. Frenar a 120 en esas condiciones y hacerlo a 100 no se parece en nada. Añade los camiones que suben y bajan hacia el puerto, la arena que arrastra el viento en algún tramo y los wadis, los cauces secos de montaña que cruzan la vía y que en las raras jornadas de lluvia pueden bajar con agua.
Lo que me enseñó un tramo vacío un viernes por la mañana
Hay una escena que se repite cada vez que acompaño a alguien a la costa este. Salimos de Dubái un viernes temprano, con café en el portavasos y la idea de desayunar en Khorfakkan antes de que apriete el calor. Y siempre, siempre, hay un momento en el que el coche va a 130 y nadie lo ha decidido. No es temeridad: es que la carretera está impecable, no hay nadie y el paisaje invita a mirar el mar en lugar del velocímetro.
La primera vez que me lo señaló una amiga recién llegada, sevillana y con dos semanas de país, pensé dos cosas a la vez. Que tenía razón, para empezar. Y que en España ese mismo tramo tendría radares mucho antes, porque aquí la distancia entre la norma y el paisaje es enorme. Vivir en los Emiratos tiene bastante de eso: aprender que lo que en casa sonaría exagerado aquí puede ser simplemente prudente.
Lo que nadie te cuenta antes de llegar es que el coche acaba siendo una extensión de ti. No hay transporte público que resuelva el trayecto con la comodidad de un coche, el aire acondicionado va a tope y el pie se relaja sin pedir permiso. Cuando llevo a alguien nuevo le digo siempre lo mismo: programa el control de crucero justo en el límite y olvídate del tema. Es la forma más tonta y más eficaz de no arruinar el fin de semana.
Los números que explican la decisión
La bajada no sale de la nada. El mes pasado, el Bin Yaber Driving Institute publicó un índice de seguridad vial por emiratos que dejó a Fujairah en penúltima posición, solo por delante de Umm Al Quwain. El informe señalaba tres causas: en todo el emirato solo hay dos autoescuelas, la tasa de siniestros mortales está por encima de la media y también lo está la de incidentes con fuga.
En el otro extremo aparece Sharjah, que encabeza el índice con la mortalidad en carretera más baja del país (1,78 por cada 100.000 habitantes) y la tasa más baja de incidentes con fuga (5,33). Su velocidad media, 31,6 km/h, dice mucho: parte de ese buen dato viene de un tráfico denso que obliga a ir despacio. En la costa este pasa lo contrario, y el cartel de 100 llega justo para ponerle freno a esa invitación.
Qué hacer para no pagar la novatada
Lo primero, desconfiar de la app. Los mapas y las aplicaciones de navegación tardan en actualizar los límites, sobre todo en los tramos de de carretera que acaban de cambiar, así que el cartel físico manda siempre. Si el navegador te dice 120 y la señal dice 100, la señal dice 100. Esta semana es justo el momento en el que más gente va a circular con el dato viejo en la cabeza.
Lo segundo, si el coche es de alquiler, ten claro que la multa no se queda en el olvido. La empresa la recibe, te la repercute y suele cobrar además una comisión administrativa, así que ese despiste de veinte kilómetros puede salir más caro de lo que parece. En el portal oficial del Gobierno de los Emiratos están los servicios y trámites relacionados con el tráfico, y en la oficina de alquiler te explican sin problema cómo gestionan ellos las sanciones.
Y lo tercero, que es casi un consejo de vida: pon el control de crucero. En una carretera que parece pedirte más velocidad, delegar el pie derecho en el coche es la manera más sencilla de no tener que pensar en radares, multas ni sustos.
Conducir por la costa este es uno de esos placeres que no aparecen en las listas de imprescindibles y que acaban siendo tu plan favorito del mes. Solo hay que hacerle un pequeño ajuste al pie derecho. Baja a 100, sube un poco la música y deja que el golfo de Omán haga el resto.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: desde el martes 13 de octubre, el límite en la carretera de Fujairah a Khorfakkan es de 100 km/h en lugar de 120.
- El error más común: fiarse de la aplicación de navegación o del coche de delante; los mapas tardan en actualizarse y el cartel físico es el que manda.
- Te recomiendo: poner el control de crucero justo en el límite y parar a desayunar en Khorfakkan antes de que apriete el calor.
- Para sonar local: ‘khalli balak’ (خلي بالك), que viene a decir ‘ten cuidado, ojo con lo que haces’.

