Dubái acaba de recordarle a todo el que tenga un coche aparcado en la ciudad que las vacaciones de verano no son excusa. El municipio ha anunciado esta semana una multa de 500 dirhams para los vehículos que queden desatendidos en espacios públicos, a la que se suman los costes de remolque y depósito si el aviso se ignora.
La medida no es nueva en el papel, pero sí en el tono: la ciudad ha decidido subir el volumen justo cuando miles de residentes y visitantes hacen las maletas. Y aunque el mensaje se dirige sobre todo a quien vive allí, también salpica a los turistas que alquilan un coche y lo dejan aparcado más tiempo del previsto.
Dubái endurece el aviso antes del verano
El municipio de Dubái ha sido claro: quien deje su vehículo desatendido en la vía pública durante el verano se arriesga a una sanción económica que, sumada a los gastos de gestión, puede complicarse rápido. La ciudad quiere evitar que las calles se conviertan en un aparcamiento improvisado mientras sus dueños están fuera.
Detrás de este aviso hay una preocupación muy concreta: cada verano se repite el mismo patrón. Familias que se van semanas enteras, coches de alquiler que quedan olvidados en un parking público y vehículos que, sin nadie que los revise, acumulan polvo y llaman la atención de los equipos de inspección municipales.
Qué dice exactamente la normativa
Según ha confirmado Dubái a través de su municipio, los equipos de inspección trabajan todo el año, no solo en verano, y actúan en cuanto detectan un coche con signos claros de abandono. El proceso empieza con un aviso por SMS al propietario y, si no hay respuesta, termina con el remolque del vehículo al depósito de Al Awir.
Esta vigilancia no es un invento reciente: se apoya en la Orden Local N.º 30 de 2007, que desde hace años faculta al ayuntamiento a retirar coches de calles y aparcamientos públicos. Lo que cambia ahora es la insistencia con la que se comunica, justo cuando el calendario de vacaciones multiplica el riesgo de descuidos.
El coste real de olvidarte del coche
Más allá de los 500 dirhams anunciados esta semana, el histórico de casos revela que la factura puede crecer bastante más si el coche llega a ser confiscado. En 2019, el municipio detalló que recuperar un vehículo del depósito tras meses de almacenamiento podía superar los 1.300 dirhams, entre sanciones, tarifa de remolque y custodia.
No es un caso aislado. Dubái confisca cientos de vehículos cada año, muchos de ellos coches de lujo que sus propietarios simplemente dejan de reclamar por deudas o cambios de residencia. La ciudad los recoge, los almacena un tiempo prudencial y, si nadie aparece, termina subastándolos.
Cómo evitar la multa si eres turista
Si has alquilado un coche en Dubái y vas a estar fuera unos días, la recomendación del municipio es sencilla y evita cualquier sorpresa al volver. La clave está en no dejarlo nunca en una calle o aparcamiento público sin supervisión durante periodos largos.
Estas son las medidas que marcan la diferencia:
- Usa un parking privado o cerrado, nunca la vía pública, si vas a estar fuera más de un par de días.
- Contrata a alguien de confianza (la empresa de alquiler, un amigo, un servicio de mantenimiento) para revisar el coche periódicamente.
- Evita zonas arenosas o descampados, donde los vehículos se deterioran más rápido y llaman antes la atención de las inspecciones.
- Deja un contacto local activo en el contrato de alquiler, para que cualquier aviso llegue a tiempo antes del remolque.
Un problema más amplio de lo que parece
Los coches abandonados en Dubái no son solo una cuestión de multas puntuales: son un fenómeno que lleva años dando titulares. Solo en la primera mitad de 2025 se incautaron más de 1.300 vehículos de alta gama, muchos de ellos superdeportivos que sus dueños dejaron atrás al no poder afrontar deudas o mantenimiento.
La razón de fondo es casi siempre la misma: en Emiratos, el impago de deudas puede tener consecuencias legales serias, así que algunos propietarios optan por desaparecer antes que enfrentarse a ellas, dejando el coche como única huella. Para el municipio, esto no es solo un problema estético, sino también de gestión urbana y seguridad.
Lo que viene: más control, menos margen
Todo apunta a que Dubái va a seguir apretando en esta dirección. La ciudad ha invertido años en construir una imagen de orden y sofisticación, y los coches abandonados no encajan en ese relato, así que es razonable esperar campañas de aviso cada vez más frecuentes, sobre todo en temporada alta de vacaciones.
La buena noticia es que evitar la multa no requiere gestos complicados: basta con planificar el aparcamiento antes de hacer las maletas. Si viajas a Dubái este verano y alquilas un coche, dedica cinco minutos a elegir bien dónde dejarlo; te ahorrarás un disgusto y, de paso, contribuirás a que la ciudad mantenga ese aspecto cuidado que tanto le importa.

