Los conciertos en Dubái y Abu Dabi llenan los próximos tres meses con 76 citas, de Jennifer Lopez a Mariah Carey. Y sí, entre tanto gigante del pop hay hueco para el flamenco, la ópera del Bolshoi y un festival que reúne a Marcel Khalife con Le Trio Joubran en Expo City.
Noviembre arranca con Amr Diab, Hans Zimmer y el Wasla Festival
El calendario de noviembre es el más apretado de la temporada. El día 7, Amr Diab vuelve al Coca-Cola Arena con ese repertorio que lleva décadas sonando en cada taxi de la ciudad. Dos semanas después, el 13, Hans Zimmer aterriza en el Etihad Arena de Abu Dabi con su gira The Next Level, dentro del Abu Dhabi Festival: diecinueve músicos en el escenario y un repaso a El rey león, Gladiator e Interstellar. Entradas desde 245 dírhams, unos 57 euros, en ambos casos. Las fechas y los horarios se mueven, así que mejor contrastar con el calendario de Visit Dubai antes de comprar.
La noche del 28 de noviembre aterriza el Wasla Festival en el Jubilee Park de Expo City Dubái, y es la cita que más me emociona del cartel. Marcel Khalife, el compositor y laudista libanés, encabeza una velada con Le Trio Joubran, el dúo sirio TootArd y la cantante emirato-hondureña Fatima. Habrá oud (el laúd árabe de mástil corto) sonando al aire libre, desde 350 dírhams (unos 81 euros) y a partir de las seis de la tarde.
Noviembre guarda además dos sorpresas que se salen del circuito pop. El 26, el Emirates Palace acoge Algarabia, un montaje que cruza flamenco y poesía árabe con músicos de la Sinfónica de la Universidad de Navarra sobre el escenario, desde 100 dírhams (unos 23 euros). Y el 27, Tarkan hace su debut en Abu Dabi con el repertorio que definió el pop turco durante dos décadas. Ese mismo fin de semana, Trevor Noah encadena cuatro noches en la Ópera de Dubái.
Diciembre: Mariah Carey, Bocelli y el Bolshoi por primera vez en Emiratos

Diciembre es el mes de las grandes producciones. Mariah Carey vuelve a Abu Dabi con su espectáculo navideño, una de esas citas que se anuncian con cuentagotas y que conviene cerrar en cuanto salen. Y el 2, Andrea Bocelli celebra el 30 aniversario de Romanza en el Etihad Arena, desde 295 dírhams (unos 69 euros), con Con te partirò y Vivo per lei en el programa.
La otra gran noticia es la primera gira oficial del Bolshoi en Emiratos. El 2 de diciembre representa La novia del zar en la Ópera de Dubái y el 3 la orquesta toma el relevo con un programa sinfónico; ambas citas desde 350 dírhams (unos 81 euros). Ese mismo 3, Lewis Capaldi y Kings of Leon abren el fin de semana del Gran Premio en el Etihad Park, donde Jennifer Lopez completará el cartel de conciertos posteriores a la carrera junto a Imagine Dragons, The Chainsmokers y The Script.
Nadie te avisa de que el verdadero lujo aquí no es la entrada en primera fila, sino tener el coche esperando cuando se encienden las luces.
Y para quien planifique con meses de antelación: en 2027, Shah Rukh Khan firma la primera edición de Unifyd en Etihad Live, con Arijit Singh, Karan Aujla y Sonu Nigam entre los primeros nombres confirmados. La temporada que viene no pinta más tranquila.
Cuánto cuesta de verdad una noche de concierto aquí
Vamos con los números, que es lo que de verdad interesa. La temporada se reparte entre Abu Dabi, Dubái y Sharjah, pero los grandes estadios están en los dos primeros. La horquilla de precios va de los 90 dírhams de Sid Sriram en el Coca-Cola Arena (unos 21 euros) a los 500 de Benjamin Clementine en la Ópera de Dubái (unos 116). Un concierto de estadio con una estrella internacional se mueve entre 57 y 81 euros. En Madrid o Barcelona, una gira mundial de ese calibre suele salir por 80 o 120 euros, así que la comparación sale favorable.
Lo que despista es todo lo de alrededor. El taxi de vuelta desde el Coca-Cola Arena un viernes por la noche puede irse a 80 o 100 dírhams si no lo reservas con tiempo; dentro, una bebida ronda los 35 y algo de comer no baja de 50. Échale otros 100 dírhams a la noche y tendrás el cálculo real. Aquí la entrada es solo la mitad de la factura.
Lo que nadie te cuenta de ir a un concierto en Dubái
La primera vez que fui a un concierto en Dubái salí del recinto convencida de que llegaría al metro. No llegué. El metro no espera a los bises, y cuando el reloj pasa de cierta hora las opciones se reducen a a un taxi compartido con desconocidos o una caminata larga por una avenida sin sombra. Desde entonces reservo el coche con la app de la RTA antes de que suene el último tema, y te lo digo por experiencia: es el consejo más útil de esta guía.
Hay otra cosa que nadie cuenta. En noviembre las noches siguen rondando los treinta grados, así que la cola en la puerta se hace con calor y sin prisa; la gente llega pronto, se sienta en las terrazas de alrededor y convierte la espera en parte del plan. Con la ropa hay más manga ancha de lo que muchos recién llegados imaginan: nada de etiqueta, pero sí cierto decoro, sobre todo en la Ópera y en Emirates Palace, donde conviene dejar las chanclas en casa.
Y luego está la parte que me toca de cerca. Algarabia, con la Sinfónica de la Universidad de Navarra mezclando flamenco y poesía árabe en el Emirates Palace, es un puente extraño y precioso entre las dos orillas. El Wasla Festival demuestra algo parecido: música árabe contemporánea llenando un parque entero en Expo City sin ganchos anglosajones. Si vienes de España o de Latinoamérica y echas de menos la sensación de comunidad de los conciertos de casa, empieza por esas dos noches. Son las que más acentos mezclan.
Con 76 citas por delante, la tentación es querer ir a todo. No lo hagas. Elige dos o tres noches, compra con tiempo y deja margen para la vuelta, porque las entradas buenas se agotan mientras seguimos discutiendo a quién ver primero. La temporada es larga; la paciencia, menos.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: casi toda la temporada está ya a la venta en los canales oficiales y los precios arrancan en torno a 90 dírhams (unos 21 euros). El Wasla Festival del 28 de noviembre y el regreso de Mariah Carey en diciembre son las dos citas que conviene cerrar primero.
- El error más común: calcular mal los tiempos. Aquí los kilómetros engañan y la Sheikh Zayed Road convierte veinte minutos en cincuenta; sal con una hora de margen o llegarás cuando ya suena el segundo tema.
- Te recomiendo: reservar el taxi de vuelta con la app de la RTA o con Careem antes de que empiece el bis, y revisar el calendario oficial de Visit Dubai para las fechas que se anuncian a última hora.
- Para sonar local: ‘yalla‘ (vamos, date prisa). La oirás en cada puerta cuando abran el recinto, y funciona mejor que cualquier empujón.

