Lo más leído

Sharjah Film Platform: 26 películas, retrospectiva de Sissako y plan de cine en Sharjah

Sharjah Film Platform vuelve con 26 películas, una retrospectiva de Sissako y diez días de cine en Sharjah. Del 30 de octubre al 8 de noviembre, el emirato vecino se convierte en la sala de proyecciones más interesante de los Emiratos, y no hace falta coger un avión para aprovecharlo.

Te lo digo por experiencia: hay planes que suenan a compromiso cultural y luego te atrapan. Este es uno de ellos. Si vives en Dubái, lo tienes a menos de una hora de coche; si estás en Abu Dabi, ya es una excursión de fin de semana.

Por qué este festival se disfruta mejor al aire libre

La novena edición la organiza la Sharjah Art Foundation y reúne 26 películas de países como Palestina, Líbano, Kazajistán, México, India y Haití. Son diez días de cine de autor, con nombres consagrados y voces que debutan, del 30 de octubre al 8 de noviembre.

Las proyecciones se reparten entre Mirage City Cinema, la pantalla al aire libre de la fundación en Al Mureijah Square, y otras sedes del emirato. Ver una película sentada bajo el cielo de Sharjah, entre casas de coral restauradas, es otra cosa. Nada de butacas de terciopelo: arena, brisa y silencio.

La inauguración corre a cargo de Letters (2025), del libanés Josef Khallouf, una antología de 17 cortometrajes que repasa la historia reciente del Líbano. El cierre lo firma An Incomplete Drowning (2026), de la artista palestina Larissa Sansour y el danés Soren Lind: un barco fantasma en el Mediterráneo, figuras de distintas épocas de la historia palestina y una reflexión sobre la memoria y los objetos que la sostienen.

El plato fuerte para cinéfilos es la retrospectiva de Abderrahmane Sissako, el cineasta mauritano que llegó a la nominación al Oscar por Timbuktu (2014). Se proyectan tres de sus películas —Bamako (2006), Timbuktu (2014) y Black Tea (2024)— y él mismo viaja a Sharjah para dar una clase magistral sobre su forma de trabajar.

Ver cine bajo el cielo de Sharjah, con el calor ya rendido, es una de esas cosas que no sabes que echabas de menos hasta que las vives.

Y hay más mirada local de la que parece. El cine emiratí tiene su hueco con Alia and Meera, de Hind Saeed Al Basti, la historia de dos amigas cuya mentira pequeña destapa un secreto familiar. Además, el programa First Takes repite por segundo año con estudiantes de NYU Abu Dabi, Zayed University, American University of Sharjah y University of the Arts Sharjah, que trabajan junto al Kurzfilm Festival de Hamburgo en talleres para presentar proyectos y conocer a otros cineastas.

La primera vez que cruzamos a Sharjah con los niños

festival de cine Sharjah

La primera vez que llevé a mi familia a una proyección en Sharjah salimos de casa con la mochila llena de agua y la merienda, como si fuéramos de excursión. Y algo de eso tiene. La carretera E311 te deja en el centro en tres cuartos de hora largos, y el cambio se nota antes de aparcar: Sharjah es un emirato sin alcohol y con un código de vestimenta más recogido, algo que se agradece cuando vas con niños y buscas un plan tranquilo.

Mi hija tenía seis años y descubrió esa noche que las películas también se leen. Subtítulos en inglés, la mitad del diálogo en árabe o en francés, y ella ahí, siguiendo la historia con una concentración que no le había visto ni con los dibujos. Eso sí, a la segunda hora empezó a preguntar por el karak. Aquí el plan de después no es una terraza con música: es un té con leche condensada y cardamomo que se compra en cualquier esquina por un par de dírhams.

Y luego está el factor comunidad. En el programa hay películas de México, y eso en una ciudad donde coincidimos tantos latinoamericanos se celebra. La comunidad hispanohablante de los Emiratos es más grande de lo que parece y se mueve mucho por agenda cultural: si algo interesante se proyecta entre Dubái, Abu Dabi y Sharjah, alguien lo comparte en el grupo y se organiza la quedada. Comparado con España, donde ir al cine es un plan de martes cualquiera, aquí se convierte en un pequeño acontecimiento. Se agradece. El boca a boca es el mejor programador de cine que tenemos.

Cómo montarte la escapada sin sustos de tráfico

El festival cae en pleno otoño, cuando las noches por fin se pueden vivir en la calle, así que la experiencia no tiene nada que ver con la de agosto. La mayoría de las sesiones se concentra en horario de tarde y noche. Consulta el programa antes de salir de casa, porque las sedes cambian según el día y no todas están en el mismo barrio.

Mi consejo es que no lo plantees como un maratón. Elige dos o tres sesiones, deja hueco para caminar por el casco histórico y vuelve a Dubái antes de que se junte el tráfico de la noche del jueves. Si puedes, tira de viernes o sábado: son las noches con más ambiente y dan para un paseo por los souqs restaurados y una comida tranquila.

Y no descartes ir solo. Es un plan que funciona bien en solitario, con una libreta y sin nadie que te pregunte si ya casi termina.

Al final, lo que te llevas de Sharjah Film Platform no es una lista de títulos. Es la sensación de haber visto cine de otra manera: menos palomitas, más preguntas. Si estás dudando si cruzar o no, hazlo. Coge la carretera un viernes por la tarde, aparca cerca de Al Mureijah, siéntate bajo el cielo y deja que la película te pille desprevenida. Aquí las cosas funcionan diferente y eso tiene su encanto.

Para que no te pille por sorpresa

  • Lo más importante: el festival se celebra del 30 de octubre al 8 de noviembre y las proyecciones se reparten entre Mirage City Cinema, en Al Mureijah Square, y otras sedes de Sharjah.
  • El error más común: llegar sin haber mirado el programa y descubrir que la sesión de esa noche no es en la sede que creías.
  • Te recomiendo: combinar una sesión nocturna con un paseo por el casco histórico de Sharjah y un karak antes de volver a Dubái.
  • Para sonar local: ‘yalla, vamos’ — yalla es la expresión que oirás mil veces al día; significa ‘vamos’, ‘venga’ o ‘date prisa’ según el tono.

Artículos Populares