La exposición del Louvre Abu Dabi que abre en noviembre ya tiene protagonistas. Seis artistas, más de 300 propuestas presentadas y un tema —las rutas que unen India con el Golfo— que promete dar mucho que hablar bajo la cúpula.
LO ESENCIAL
- Qué es: la sexta edición de Art Here y del Premio Richard Mille, que lleva al museo las obras de los seis finalistas.
- Cuándo: del 11 de noviembre de 2026 al 28 de febrero de 2027.
- Dónde: bajo la cúpula del Louvre Abu Dabi, en la isla de Saadiyat.
- El dato: por primera vez pueden presentarse artistas indios; el ganador se llevará 60.000 dólares.
Quién está en la lista y por qué deberías apuntar sus nombres
Los seis elegidos vienen de tres mundos distintos. La saudí Ahaad Alamoudi, la pintora emiratí Almaha Jaralla y el artista y diseñador malasio afincado en Dubái Muhammad Shamin Sahrum comparten cartel con los indios Ravikumar Kashi, Reena Kallat y Vivek Vilasini. Todos se presentaron a un proceso al que llegaron más de 300 propuestas, según ha anunciado el museo.
Lo que hacen no se parece en nada entre sí, y ahí está la gracia. Alamoudi trabaja la historia, la representación y las ideas cambiantes de identidad cultural en Arabia Saudí. Jaralla se mueve entre el textil y el pigmento para hablar de memoria, movimiento e historias heredadas entre la península Arábiga y el océano Índico. Sahrum, por su parte, mira el lenguaje visual de la vida urbana de cada día y lo que comparten quienes se mudan de un país a otro.
Del lado indio, Kashi salta de un medio a otro en una práctica interdisciplinar; Kallat examina las fronteras políticas y sociales y cómo afectan a la tierra, a las personas y a la naturaleza; y Vilasini combina lo digital con la escultura para hablar de política, identidad y sistemas de conocimiento. Ninguna de las obras que verás existe todavía tal cual: los artistas las desarrollan en las semanas previas a la apertura.
El tema: dos orillas del Índico que llevan siglos hablándose

La muestra se llama Confluences y el título no es decorativo. Explora las conexiones entre India y el Golfo que han crecido durante siglos de comercio, migración e intercambio cultural a través del océano Índico. La comisaria es Kamini Sawhney, exdirectora fundadora del Museum of Art and Photography de Bengaluru.
El montaje ocupará el espacio bajo la cúpula, ese que ya reconoces si has pisado el museo alguna vez. Las fechas son del 11 de noviembre de 2026 al 28 de febrero de 2027, así que tienes margen de sobra para cuadrarlo con un fin de semana largo. No es de esas cosas que se escapan en dos días.
Quien ha migrado entiende esta exposición antes de leer el primer cartel: las rutas del Índico se parecen bastante a las nuestras.
Lo que cuesta de verdad un plan cultural aquí (y por qué merece la pena igual)
Te lo digo por experiencia: en los Emiratos un plan cultural no se improvisa. Ir desde Dubái al Louvre Abu Dabi son unos 140 kilómetros, hora y media de coche si el tráfico se porta. No es una tarde suelta, es un día entero. La primera vez que fui salí de casa a las nueve de la mañana con los niños, una nevera portátil y la ingenua esperanza de llegar antes de que apretara el sol.
Llegué con la sensación de haberme mudado a un sitio donde la cultura se visita con logística. Aquí las cosas funcionan diferente y eso tiene su encanto, pero también su peaje. En España o en México entras a un museo casi sin pensar, porque tienes uno a veinte minutos de casa. Aquí eliges: vas menos veces, pero vas a ver cosas que no verías en ninguna otra ciudad del mundo.
Hay algo que nadie te cuenta antes de llegar: las colas que te esperas no existen. Un domingo por la mañana puedes pasarte un buen rato delante de una pieza, sin que nadie te empuje, con el aire acondicionado haciendo su trabajo y el mar al otro lado del cristal. Eso, para alguien que viene de hacer cola en el Prado un sábado de mayo, es un lujo silencioso.
Hay además un detalle que a la comunidad hispanohablante le va a tocar de cerca. La exposición habla de gente que cruzó un océano buscando otra vida, y eso lo entiende cualquiera que haya metido lo suyo en dos maletas para venir aquí. Entre los españoles, venezolanos, mexicanos y colombianos que conozco en el país hay ingenieros, profesoras, comerciales y pilotos que llegaron con una historia parecida. Ver ese relato convertido en arte, bajo una cúpula que pesa como una catedral, tiene su punto.
Quién decide y qué se lleva el ganador
El jurado tiene peso. Lo forman Kamini Sawhney, el coleccionista y mecenas Sheikh Zayed bin Sultan bin Khalifa, Guilhem André —director de gestión científica, curatorial y de colecciones del museo— y Maya Allison, directora ejecutiva fundadora de las galerías de arte y comisaria jefa de la Universidad de Nueva York en Abu Dabi. Sawhney lo resumió así: ‘llegar a la selección final fue un reto, pero también un privilegio’.
La historia del premio arranca en 2021, cuando solo admitía artistas con base en los Emiratos. Desde entonces no ha dejado de abrirse: en 2024 entraron los creadores del norte de África, el año pasado se sumó Japón y en esta edición, por primera vez, pueden presentarse artistas indios. El ganador se conocerá más adelante dentro de la temporada y se llevará 60.000 dólares.
Mientras llega esa decisión, lo que hay sobre la mesa es una exposición que se puede visitar sin prisa. Conviene mirar horarios y días de cierre en la web oficial del Louvre Abu Dabi antes de cruzar medio país, y cuadrar la visita con el resto de planes de la isla de Saadiyat, que en los últimos años se ha llenado de museos y paseos junto al mar. Si quieres organizarte con antelación, la web oficial de turismo de Abu Dabi publica el calendario cultural de la temporada.
Si te llevas una sola idea de todo esto, que sea esta: merece la pena sacar el día entero. Hora y media de coche, merienda en el asiento de atrás, vuelta con los niños dormidos. Al día siguiente no te acordarás del tráfico, pero sí de lo que viste bajo esa cúpula.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: las obras de los seis finalistas son nuevas de verdad; se desarrollan en las semanas previas a la apertura, así que cada edición del premio es irrepetible.
- El error más común: plantear la visita como una tarde rápida. Es un día entero, así que comprueba horarios y días de cierre antes de arrancar el coche.
- Te recomiendo: consultar la web oficial del museo y el calendario cultural de Abu Dabi para cuadrar la exposición con el resto de planes de la isla de Saadiyat.
- Para sonar local: ‘yalla, yalla’ (venga, vamos), la expresión que se usa aquí para poner a todo el mundo en movimiento.


