Si tienes una empresa en Emiratos Árabes o estás pensando en montarla, hay un dato que probablemente ya no te pilla de nuevas: el país dejó de ser el destino de cero impuestos que vendían hace unos años. Desde 2023 existe un Impuesto de Sociedades del 9% sobre los beneficios, y en 2026 las reglas de juego se han vuelto más estrictas para quienes no las tenían controladas.
La buena noticia es que el impuesto sobre la renta de las personas físicas sigue sin existir: nadie paga IRPF por su salario en Dubái o Abu Dabi. Pero si tu actividad pasa por una sociedad, el reloj del cierre del ejercicio fiscal corre en tu contra si no revisas ahora mismo los plazos y las exenciones que te tocan.
Qué ha cambiado en el Impuesto de Sociedades en Emiratos Árabes
El cambio de fondo es este: durante años, el argumento comercial de Emiratos fue cero impuesto sobre los beneficios empresariales. Ya no es así. Desde el 1 de junio de 2023, cualquier ejercicio fiscal que empiece en esa fecha o después tributa al 9% sobre los beneficios que superen los 375.000 dirhams, algo más de 100.000 dólares.
Lo que sí se mantiene es la parte más atractiva del sistema: los primeros 375.000 dirhams tributan al 0%, un colchón pensado para pymes y autónomos con actividad comercial. Además, desde enero de 2025 las multinacionales con facturación consolidada superior a 750 millones de euros pagan un mínimo del 15%, alineado con el Pilar Dos de la OCDE.
Plazos y obligaciones que no puedes pasar por alto
Las empresas radicadas en Emiratos Árabes tienen la obligación de presentar su declaración del Impuesto Sociedades dentro de los nueve meses siguientes al cierre de su ejercicio fiscal. Si tu año fiscal terminó en diciembre de 2025, el plazo límite para declarar se cierra a finales de septiembre de 2026, y no cumplirlo conlleva sanciones que antes simplemente no existían en el país.
Como resume una abogada española afincada en Dubái que ayuda a constituir sociedades en la región, «todo el mundo cree que los Emiratos son un paraíso fiscal, pero la realidad no es así», refiriéndose precisamente a este 9% que muchos emprendedores descubren tarde. El registro ante la Autoridad Fiscal Federal (FTA) es obligatorio incluso para empresas de zona franca, aunque acaben tributando al 0%.
Quién sigue exento y quién no
Aquí está el matiz que genera más confusión: el Impuesto de Sociedades no afecta a tu nómina ni a tus ingresos personales. Si trabajas por cuenta ajena en Emiratos, tu salario sigue libre de retenciones, igual que los ingresos por alquiler o las plusvalías de un particular que no opere a través de una empresa.
Lo que sí cambia es la situación si facturas a través de una sociedad, tienes una licencia comercial o superas ciertos umbrales de ingresos como no residente. Ahí es donde entra el 9%, y donde muchos que llegaron atraídos por la promesa de «cero impuestos» se llevan la sorpresa cuando constituyen su primera empresa.
Cómo saber si tu empresa está dentro o fuera del impuesto
Antes de dar por hecho que tu negocio está exento, conviene revisar tres puntos concretos que marcan la diferencia entre pagar 0% o 9%:
- Volumen de facturación: por debajo de 375.000 AED, tu tramo tributa al 0%, aunque sigas obligado a declarar.
- Tipo de zona: las empresas de zona franca (Free Zone) que no operen con el territorio continental pueden mantener el 0% si cumplen los requisitos de sustancia económica.
- Actividad extractiva: petróleo, gas y recursos naturales quedan fuera de este impuesto federal y tributan según normas propias de cada emirato.
- Tamaño del grupo: si perteneces a una multinacional con más de 750 millones de euros de facturación global, el suelo mínimo del 15% te aplica igualmente.
Qué preguntarle a tu asesor antes de que acabe el plazo
Si tu ejercicio se acerca a su cierre, hay dos preguntas que merece la pena hacerle a quien lleve tu contabilidad en Emiratos. La primera: ¿está tu empresa correctamente registrada ante la FTA con su número TRN, y tienes los estados financieros preparados según normas contables reconocidas? La segunda: si operas desde una zona franca, ¿cumples realmente los requisitos de sustancia económica que te permiten seguir en el 0%, o hay algún matiz que se te haya escapado?
Estas dos preguntas evitan buena parte de los sustos que llegan en forma de sanción. El régimen simplificado para pequeñas empresas, con facturación por debajo de tres millones de dirhams, sigue vigente hasta finales de 2026, así que quienes entren en ese umbral tienen todavía margen para regularizar su situación sin complicarse la vida.
Hacia dónde va la fiscalidad en Emiratos y qué esperar
El giro fiscal de Emiratos no es un caso aislado: forma parte de un movimiento internacional que arrancó con el proyecto BEPS de la OCDE y que ha llevado a decenas de países a introducir impuestos mínimos globales para frenar la competencia fiscal agresiva. Lo interesante es que, pese a este ajuste, el país sigue estando entre las jurisdicciones más competitivas del mundo para hacer negocios, muy lejos todavía del 25% que se paga en España.
La tendencia para los próximos años apunta a más digitalización del cumplimiento y auditorías más exhaustivas, pero no a una subida drástica del tipo general. Si gestionas tu empresa con los plazos claros y el asesoramiento adecuado, Emiratos sigue siendo una opción fiscalmente ventajosa: solo que ahora, como cualquier sistema fiscal serio, tiene fechas que cumplir y papeles que enseñar.

