Las pérdidas acumuladas se han convertido en un activo silencioso dentro de las compras de empresas, también en los Emiratos. Te explicamos cómo funciona el arrastre de pérdidas fiscales en el impuesto de sociedades de EAU y por qué el caso de LIV Golf ha vuelto a poner este mecanismo sobre la mesa.
LA RESPUESTA CORTA
- En general: el impuesto de sociedades de los Emiratos permite compensar pérdidas fiscales con beneficios futuros, pero fija un límite: no puedes reducir más del 75% del beneficio imponible de un ejercicio.
- La clave está en: distinguir entre las pérdidas generadas dentro del sistema fiscal emiratí y las anteriores a su entrada en vigor, que siguen otras reglas.
- Ojo con: las operaciones de cambio de control: la ley incluye restricciones para evitar que se compren sociedades solo para usar sus pérdidas.
Por qué unas pérdidas fiscales pueden valer millones en una compra
El caso que ha devuelto el foco a este mecanismo es el de LIV Golf. Según Financial Times, la firma de capital riesgo BC Partners negocia la adquisición de la liga de golf respaldada por Arabia Saudí, que acumuló 5.000 millones de dólares (unos 4.300 millones de euros) en pérdidas operativas netas en cinco años, mientras fichaba a jugadores de renombre y repartía grandes premios.
BC Partners conoce bien este tipo de ventaja. El año pasado invirtió 150 millones de dólares en ContextLogic, una sociedad con casi 3.000 millones de dólares en pérdidas operativas acumuladas; desde entonces, sus acciones han subido cerca del 80%. La lógica es comprar empresas rentables y aplicar esas pérdidas contra sus beneficios fiscales.
El matiz importa. Los vendedores de las empresas que se pretenden comprar saben que el comprador tiene una ventaja fiscal y suelen ajustar el precio en consecuencia. Por eso la estrategia no garantiza rentabilidad financiera por sí sola.
Cómo funciona el arrastre de pérdidas en el impuesto de sociedades de los Emiratos
En los Emiratos, el impuesto de sociedades (el corporate tax, el tributo que grava el beneficio de las empresas) entró en vigor para los ejercicios financieros iniciados a partir del 1 de junio de 2023. El tipo general es del 9% sobre el beneficio imponible que supere 375.000 AED, según la legislación federal emiratí.
Las pérdidas fiscales (los resultados negativos que una empresa puede usar para reducir beneficios futuros) pueden compensarse de un ejercicio a otro. La norma fija un límite anual: en cada periodo, las pérdidas no pueden reducir más del 75% del beneficio imponible de ese mismo periodo. El exceso puede arrastrarse a ejercicios siguientes.
Una pérdida fiscal no es un cheque en blanco: la norma permite usarla, pero fija cuánto puedes deducir cada año y bajo qué condiciones.
Aquí está la clave en las fusiones y adquisiciones. La ley introduce restricciones cuando se produce un cambio de control, entendido normalmente como un cambio de más del 50% de la propiedad directa o indirecta. Si la sociedad no mantiene sustancialmente la misma actividad, puede perder la posibilidad de utilizar pérdidas anteriores a la entrada en vigor del impuesto.

La Realidad Fiscal
El límite del 75% no es la única pieza del puzzle. La residencia fiscal de la entidad (el lugar donde la sociedad tributa por su renta mundial, determinado por su constitución o su dirección efectiva) condiciona todo el análisis. Además, las sociedades que operan en free zones pueden beneficiarse de un régimen especial, siempre que cumplan los requisitos de sustancia económica y actividad cualificada que exige la Federal Tax Authority.
Para un inversor hispanohablante con intereses en España y en los Emiratos, el análisis bilateral también tiene matices. La interacción entre ambas jurisdicciones depende de si existe un convenio de doble imposición aplicable y de cómo se califiquen las rentas. Quien llega desde México, Argentina, Colombia o Venezuela debe comprobar si su país tiene acuerdos en vigor con EAU; no es algo que pueda darse por supuesto.
El error más caro es comprar una sociedad con pérdidas y asumir que serán deducibles sin revisar las restricciones legales. Si la deducción se rechaza, la empresa puede enfrentarse a una factura fiscal mayor de la esperada y, en su caso, a sanciones por incumplimiento. Por eso conviene confirmar con un asesor fiscal especializado en operaciones corporativas antes de estructurar la compra.
El error más caro en una compra no es pagar de más, sino asumir que las pérdidas de la sociedad adquirida serán deducibles cuando las restricciones legales dicen lo contrario.
Después de la euforia inicial, la pregunta práctica es qué pasos conviene revisar. Primero, si la sociedad objetivo es residente fiscal en EAU y si sus pérdidas son posteriores a la entrada en vigor del impuesto. Segundo, si la operación implica un cambio de control superior al 50%. Tercero, si la sociedad mantendrá o no la misma actividad después de la compra. Y cuarto, si las posibles ventajas fiscales se reflejan en el precio sin convertir la operación en un simple arbitraje regulatorio.
Lo que debes saber
- Umbral o cifra clave: la compensación de pérdidas no puede superar el 75% del beneficio imponible de cada ejercicio (según la legislación del impuesto de sociedades de los Emiratos).
- Plazo o fecha límite: las sociedades deben registrarse y presentar su declaración del corporate tax en los plazos que fija la Federal Tax Authority; conviene confirmarlos para el ejercicio en curso.
- Organismo competente: Federal Tax Authority (FTA) de los Emiratos Árabes Unidos.
- Advertencia principal: comprar una empresa solo para usar sus pérdidas sin revisar el cambio de control puede dejar la deducción sin efecto.
Este artículo tiene carácter informativo. Para tu situación concreta consulta siempre con un asesor fiscal especializado en expatriados.


