Dubái ya no es la misma ciudad para conducir. La Roads and Transport Authority (RTA) acaba de completar varias fases de un plan de ampliación en Sheikh Zayed Road, la arteria que atraviesa el emirato de punta a punta, y los primeros datos hablan de hasta un 10% menos de tiempo de viaje en los tramos afectados. Para quien haya sufrido un atasco eterno camino a Downtown, la noticia suena casi a milagro.
No es un cambio cosmético. La autoridad ha ampliado un tramo de dos kilómetros de seis a siete carriles, ha abierto nuevos puentes en uno de los cruces más transitados del emirato y ha añadido un carril extra cerca de la estación de metro Burj Khalifa/Dubai Mall. Todo forma parte de un paquete de mejoras que la RTA lleva meses ejecutando por fases para no colapsar aún más el tráfico diario.
Dubái, a la caza del atasco cero en Sheikh Zayed Road
El proyecto más visible se concentra en la rotonda del World Trade Centre, uno de los nudos más antiguos y saturados de la ciudad. Allí, la RTA ha abierto ya tres de los cinco puentes previstos, con una capacidad conjunta de miles de vehículos por hora adicionales. El objetivo declarado es que la demora media en ese cruce, que hoy puede rondar los 12 minutos en hora punta, se reduzca a apenas 90 segundos.
Dos puentes más, que conectarán Sheikh Rashid Street y Al Majlis Street con 2nd December Street, están programados para abrir en octubre de 2026. Cuando estén listos, la vieja rotonda se convertirá en una intersección semaforizada a nivel de calle, mucho más ágil que el actual sistema de círculo.
Un tramo más ancho y un puente hacia el mar
En Dubái la obsesión por la movilidad no es nueva: la propia Sheikh Zayed Road nació en 1980 como la gran apuesta de infraestructura del emirato, y desde entonces no ha dejado de reinventarse. La ampliación actual añade un carril adicional en dirección Abu Dabi hacia el cruce del World Trade Centre, justo el punto donde el tráfico solía embotellarse cada mañana.
Paralelamente, la RTA ultima un puente de 1,5 kilómetros que unirá directamente la autopista con Dubai Harbour, sede del mayor puerto deportivo de Oriente Medio. Las obras superan ya el 90% de ejecución, con dos carriles en cada sentido y capacidad para 6.000 vehículos por hora, una cifra que da una idea del volumen de tráfico que mueve esta zona cada día.
El precio de mejorar: obras que aún incordian
No todo son buenas noticias inmediatas. La vía de autobuses y taxis junto a la estación Burj Khalifa/Dubai Mall permanece restringida a vehículos de obra hasta finales de 2026, mientras se amplía la propia estación de metro. La RTA ha instalado un carril de parada alternativo para no dejar a los usuarios del transporte público colgados durante la obra.
Es el precio habitual de cualquier gran renovación urbana: molestias a corto plazo a cambio de una infraestructura pensada para las próximas décadas. La propia estación pasará de gestionar 7.250 pasajeros por hora a más de 12.000, un salto que anticipa el crecimiento de visitantes y residentes que Dubái sigue proyectando.
Lo que viene después: el plan de los 4.900 millones de dólares
Todo esto es solo el aperitivo de un proyecto mucho más ambicioso. El Consejo Ejecutivo de Dubái aprobó recientemente un paquete de 18.000 millones de dirhams (unos 4.900 millones de dólares) que incluye una nueva vía elevada de 15 kilómetros, paralela a Sheikh Zayed Road, con tres carriles en cada dirección.
Esta futura autopista dará servicio a 2,6 millones de residentes y mejorará el acceso a zonas como Al Barsha, Al Quoz, Business Bay y Meydan. Entre las novedades que trae este paquete de inversión destacan:
- Un corredor elevado de 15 km que reduciría hasta un 51% el tiempo de trayecto en los puntos más congestionados.
- Inicio de obras previsto para el tercer trimestre de 2027 y finalización a finales de 2030.
- Tecnologías de construcción avanzadas diseñadas para minimizar el impacto en el tráfico existente.
- Mejoras adicionales de pavimento, iluminación, señalización y drenaje en varios tramos de la vía actual.
Lo que significa para quien vive o visita Dubái
Sheikh Zayed Road mueve más de 400.000 vehículos al día y llega a picos de 14.000 por hora en sus tramos ampliados, según datos de la propia RTA. Cualquier mejora, por pequeña que parezca, tiene un efecto directo en la vida diaria de quienes cruzan la ciudad cada mañana para ir a trabajar.
Si tienes previsto viajar a Dubái en los próximos meses o resides allí, conviene tener paciencia con las obras puntuales y planificar los trayectos con margen, especialmente cerca de Downtown. La buena noticia es que el horizonte apunta a una ciudad con menos atascos y una autopista renovada de arriba abajo, algo que beneficiará tanto a residentes como a los millones de turistas que la visitan cada año.
El futuro de Dubái pasa por carreteras más inteligentes
La tendencia es clara: Dubái no se conforma con ensanchar carriles, sino que apuesta por rediseñar cruces enteros y sumar corredores paralelos que descongestionen la arteria principal del emirato. Es una apuesta cara, pero coherente con una ciudad que no deja de crecer en población y en turismo.
El consejo práctico es sencillo: sigue las cuentas oficiales de la RTA antes de moverte por la zona del World Trade Centre o Downtown, sobre todo si tienes vuelo o cita importante. Las obras seguirán por fases hasta bien entrado 2027, pero cada tramo que se inaugura ya se nota en el asfalto. Dubái, fiel a su estilo, prefiere construir el futuro mientras el presente sigue circulando.


