La ley laboral de EAU fija 30 días de vacaciones anuales en Dubái, pero no obliga a pagarlos si sigue el contrato. Ese matiz es el que convierte un derecho básico en una negociación silenciosa al final de cada año.
Qué dice la ley sobre los 30 días y desde cuándo se cuentan
El Decreto-Ley Federal 33/2021, que regula las relaciones laborales en el sector privado de los Emiratos Árabes Unidos, reconoce 30 días naturales de vacaciones pagadas por cada año de servicio. No son días hábiles. Si el contrato con MOHRE (el Ministerio de Recursos Humanos y Emiratización) empezó en septiembre de 2025, el primer ciclo de vacaciones se completa doce meses después.
La confusión habitual es creer que esos 30 días caducan el 31 de diciembre. En realidad, la referencia es el año de servicio: el trabajador debe disfrutarlos dentro del periodo de vencimiento o en lo que la empresa autorice. Esto deja margen para que el calendario interno fije cuándo se toman.
El empleador puede programar las vacaciones según las necesidades operativas, pero no puede suprimir el derecho. El saldo no desaparece por no haberlo usado, aunque la empresa intente no pagarlo mientras sigas activo. Aquí empieza la diferencia entre lo que dice la ley y lo que acepta la política interna.
Carryover y encashment: la política interna que decide tu saldo
El carryover —la posibilidad de arrastrar los días no disfrutados al siguiente año— no está reconocido como un derecho automático en la ley federal. Depende de la política interna de cada empresa o de lo que firmes en tu contrato. Si la empresa dice que no existe esa opción, legalmente no está obligada a ofrecerla mientras la relación siga viva.
Distinto es el encashment, la compensación económica por los días pendientes. Al terminar el contrato, el empleador sí debe liquidar las vacaciones no disfrutadas. Antes de la salida, puede negarse a comprarlas y, sobre todo, a pagarlas.
El saldo de vacaciones no caduca: caduca la paciencia de quien no lo deja por escrito antes de que acabe el año.
Un trabajador con contrato MOHRE expuso hace unos días un caso que resume este embudo: de 30 días solo había usado 3, le quedaban 27 y la empresa le cerraba tanto el carryover como el encashment.
La respuesta corta es que, mientras siga en la empresa, el departamento de recursos humanos puede obligarle a tomar los días antes de que venza el ciclo. Si no lo hace, al finalizar la relación le corresponde una liquidación por el saldo pendiente. El cálculo se basa en el salario básico, no en el paquete completo con comisiones o vivienda.
Lo que no puede hacer la empresa es borrar los días sin más. Si el trabajador renuncia o es despedido, la indemnización por vacaciones no disfrutadas se añade a los pagos finales. Eso incluye el finiquito y la gratuity (la indemnización por fin de servicio, calculada también sobre el salario básico).

La Realidad del Mercado
La realidad del mercado laboral en Dubái es que las políticas de vacaciones se negocian mal porque nadie las lee hasta que las necesita. El mínimo federal es claro: 30 días naturales por año según el Decreto-Ley 33/2021, pero el carryover queda fuera de ese mínimo. Las empresas con contrato MOHRE en el mainland (el territorio bajo licencia del emirato, fuera de las zonas francas) suelen definir por escrito si existe arrastre, cuántos días se permiten y hasta cuándo. Si el contrato no lo especifica, toca preguntarlo antes de firmar, no en el mes once.
Para un perfil hispanohablante, la lectura práctica es la misma que para cualquier expatriado: el margen real está en la negociación inicial. Un candidato español o latino que firma sin cláusula de carryover suele quedarse sin poder planificar vacaciones largas si la empresa no flexibiliza el calendario. A diferencia de España, donde los convenios fijan reglas colectivas, aquí cada contrato y cada policy interna manda.
El error caro, el que comete la mayoría de candidatos, es asumir que los días no usados se pagan siempre en la siguiente nómina. Mientras estés en activo, la empresa puede negarse a compensarlos en efectivo y limitarse a programarlos antes del cierre del ciclo. Eso no es ilegal, pero conviene dejarlo por escrito para evitar sorpresas al firmar una renuncia o al negociar la salida. El dato que suele sorprender es que el carryover no aparece como derecho en el Decreto-Ley: se juega en el contrato.
Antes de que se cumpla el año de servicio, conviene pedir por escrito la política de carryover y guardar el correo. Después del primer ciclo, es útil revisar tu saldo en la app de MOHRE y dejar constancia de cualquier bloqueo que detectes. Si el contrato ya está firmado, la vía no es el enfrentamiento: es documentar el saldo y negociar el disfrute o la salida antes del vencimiento.
Lo que necesitas saber
- Vacaciones anuales: 30 días naturales por año de servicio según el Decreto-Ley Federal 33/2021.
- Quién contrata: empresas del mainland con contrato MOHRE en el sector privado de EAU.
- Requisito clave: revisar la política interna de carryover y encashment antes de firmar.
- Tendencia: estable, con más empresas formalizando el límite de arrastre por escrito.


