La leptospirosis ha encendido las alertas entre los viajeros de Emiratos Árabes Unidos. Un residente de Dubái falleció a principios de agosto en Kerala por esta infección bacteriana, y los médicos de la ciudad te piden que extremes cuidados si viajas durante el monzón.
El caso, recogido por News of Bahrain, ha bastado para que varias clínicas de Dubái recuerden a sus pacientes expatriados que la enfermedad no es exclusiva de zonas rurales: el agua de lluvia estancada en calles, jardines y cunetas se convierte en un canal de contagio. Teejo George, de 48 años, murió en un hospital de Kannur el 8 de agosto, dos días después de haber sido ingresado con diarrea y dolores corporales.
Qué ha pasado en Kerala y por qué te toca de cerca
Kerala es uno de esos destinos que la comunidad india de Emiratos siente como casa, y también un plan recurrente para muchas familias expatriadas: vuelos relativamente asequibles, familiares esperando y un monzón que alivia el calor del golfo. El problema es que ese alivio tiene truco. Las lluvias dejan charcos que, en contacto con orina de animales infectados, pueden transmitir la bacteria a través de la piel, sobre todo si tienes una herida abierta.
Los médicos consultados por la noticia insisten en no subestimar lo que parece un simple malestar. La leptospirosis, conocida también como rat fever o fiebre de la rata, puede confundirse al principio con una gripe fuerte o con el dengue. Por eso, si has caminado por agua de lluvia con una heridita en el pie y a los pocos días tienes fiebre, dolor muscular o los ojos enrojecidos, toca actuar rápido.
La leptospirosis se disfraza de gripe y por eso es traicionera

Los síntomas que describen los médicos son incómodamente ordinarios: fiebre alta de aparición brusca, dolor de cabeza, enrojecimiento ocular, dolores musculares fuertes, náuseas, vómitos y diarrea. Ese es exactamente el problema. Casi todos los cuadros parecen un virus más, y la ventana para un tratamiento a tiempo no sobra.
En los casos graves, la infección puede dañar el hígado y los riñones, provocar dificultades para respirar y desencadenar complicaciones potencialmente mortales. No lo digo para asustarte: lo digo porque una parte de la prevención consiste en entender que no es una enfermedad lejana. Si estás en un viaje a Kerala y dudas, la consulta médica temprana es la decisión más rentable del viaje.
La leptospirosis no es una condena del monzón: es un riesgo que se reduce muchísimo con una decisión tan simple como no caminar por agua encharcada.
Cómo viajar a Kerala en monzón sin jugártela
La primera barrera es la más obvia y la más ignorada: no camines descalzo por agua de lluvia estancada ni por zonas inundadas. Si tu plan incluye ayudar a limpiar una casa cerrada, un trastero o un jardín, usa botas impermeables y guantes, sobre todo si puede haber roedores. Y antes de salir, revisa los pies: una herida pequeña, una ampolla o un corte reciente son una puerta de entrada perfecta para la bacteria.
Lleva contigo un desinfectante de heridas y cubre cualquier corte con un apósito resistente al agua. Si has estado expuesto al agua estancada y en los días siguientes aparece fiebre, dolor de cabeza o dolores musculares intensos, busca atención médica y menciona sin vergüenza tu sospecha: decir rat fever en una consulta de Kerala no te convierte en hipocondríaco, te convierte en un paciente con información útil.
Qué cambia cuando lo miras desde la vida en Dubái
No soy médica, y esto no es una consulta: es conversación entre expatriados. Aquí en Dubái vivimos con una sensación de burbuja: el metro impecable, los centros comerciales frescos, la sanidad privada a un clic. Eso no te prepara para el contraste de un viaje al monzón donde la lluvia lo complica todo. He visto a familias planear la escapada a Kerala en agosto con más ganas que logística, y también he visto ese gesto de sorpresa cuando alguien menciona que hay que llevar calzado cerrado a un destino tropical. Los avisos de los médicos no son un capricho: son la traducción clínica de lo que la naturaleza hace con el agua de lluvia y las heridas abiertas.
Para una familia de habla hispana, la comparación ayuda. En España o en Latinoamérica asociamos la lluvia a un resfriado, a baldosas resbaladizas o a un plan cancelado; casi nadie piensa en una bacteria transmitida por orina de rata. Por eso, si viajas desde Emiratos, no asumas que el monzón es solo un aguacero bonito para las fotos. La precaución no amarga el viaje: lo protege. Y protegerte también es parte de la vida expatriada, aunque nadie publique esa parte en Instagram.
No se trata de cancelar el viaje. Se trata de cambiarte las chanclas por un calzado cerrado cuando toque, de limpiar una herida a tiempo y de escuchar al cuerpo antes de que hable demasiado tarde. Ese es el consejo de vuelta a casa que, ojalá, no tengas que usar.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: La prevención se juega en la piel: evita caminar por agua de lluvia estancada y cubre cualquier herida o corte antes de salir en zonas inundadas.
- El error más común: Quitar importancia a los primeros síntomas, sobre todo el dolor muscular y la fiebre, por creer que es un simple resfriado o dengue.
- Te recomiendo: Llevar un calzado impermeable, guantes si vas a limpiar espacios cerrados y un desinfectante de heridas en el equipaje de mano.
- Para sonar local: ‘Eli pani’ (la forma local de decir fiebre de la rata en Kerala) o ‘rat fever’ si necesitas que te entiendan rápido en una consulta médica.


