Dubái vuelve a soñar a lo grande, aunque esta vez el sueño lleva esperando más de una década. La promesa era tan ambiciosa que sonaba a ciencia ficción: una ciudad entera bajo una bóveda de cristal, climatizada a una temperatura agradable durante todo el año, capaz de acoger a 180 millones de visitantes. El proyecto se llama Mall of the World y iba a redefinir el turismo en el Golfo Pérsico.
Solo hay un problema. Según la propia Wikipedia y varias fuentes especializadas en el mercado inmobiliario emiratí, la construcción del megaproyecto todavía no ha comenzado. Lo que sí existe, y funciona a pleno rendimiento desde hace veinte años, es la prueba de que Dubái ya sabe cómo domar el calor bajo un techo.
El proyecto que iba a cambiar el verano en Dubái
Todo empezó en julio de 2014, cuando el jeque Mohammed bin Rashid al-Maktum presentó en persona los planos de lo que se anunció como la primera ciudad del mundo con clima controlado. El plan incluía más de 20.000 habitaciones de hotel, un parque temático cubierto bajo una cúpula retráctil y el que iba a ser el mayor centro comercial del planeta, todo conectado por siete kilómetros de paseos climatizados.
La cifra que más llamó la atención fue la de visitantes esperados: 180 millones al año, casi el doble de la población de España. El desarrollo, a cargo de Dubai Holding, se planteaba como el gran atractivo turístico que blindaría a la ciudad frente al calor extremo de los meses de verano, cuando el termómetro puede superar los 47 grados.
Once años de espera y un cambio de ubicación
En Dubái los anuncios inmobiliarios suelen convertirse en realidad a una velocidad vertiginosa, pero este proyecto ha sido la excepción. En 2016, apenas dos años después del anuncio inicial, Dubai Holding comunicó que trasladaba la ubicación del complejo a la carretera Sheikh Mohammad bin Zayed, alejándolo del emplazamiento original junto al Dubai Mall.
Desde entonces, el silencio ha sido la tónica habitual. Las fuentes del sector inmobiliario que siguen de cerca los grandes desarrollos de la ciudad coinciden en un dato clave: a día de hoy no hay maquinaria sobre el terreno. Ni fecha de inicio de obras, ni coste final confirmado, once años después de aquella rueda de prensa que prometía cambiarlo todo.
Ski Dubai, la prueba de que el concepto ya funciona
Mientras la gran ciudad climatizada sigue en el papel, Dubái ya tiene desde 2005 una demostración a pequeña escala de que la idea funciona. Se llama Ski Dubai y está dentro del Mall of the Emirates: una pista de esquí cubierta con 1,5 kilómetros de pistas y nieve real, en pleno corazón del desierto arábigo.
El dato sorprende cada vez que se cuenta: se pueden producir hasta 25 toneladas de nieve por noche dentro de una nave de 85 metros de altura, mientras fuera el asfalto puede alcanzar temperaturas para freír un huevo. Es, en esencia, la misma filosofía que prometía Mall of the World, pero aplicada y funcionando desde hace dos décadas.
Por qué Dubái necesita domar el calor para seguir creciendo
El turismo es uno de los pilares económicos de Dubái, y el calor del verano sigue siendo su gran talón de Aquiles. Entre junio y septiembre, muchos visitantes evitan la ciudad, y eso obliga a los desarrolladores a buscar fórmulas que desestacionalicen la demanda durante todo el año.
Los grandes rascacielos de la ciudad ya han encontrado sus propias soluciones. El Burj Khalifa, por ejemplo, utiliza a diario 13.000 toneladas de hielo para mantener sus interiores a una temperatura constante, un sistema de climatización tan avanzado como silencioso que pocos turistas llegan a ver.
Pasarelas climatizadas que ya conectan la ciudad
Aunque la gran ciudad cubierta siga sin materializarse, Dubái ha avanzado por otro camino: conectar sus grandes centros con pasarelas mecánicas climatizadas. Ya es posible caminar desde el Dubai Mall hasta la estación de metro sin sufrir ni un segundo el calor exterior, protegido en todo momento por estas estructuras cubiertas.
Fuentes de niebla y sombra inteligente
En zonas como Downtown Dubai o City Walk, los urbanistas han incorporado ventiladores de niebla y estructuras tensadas con sombra en los parques infantiles, para que sigan siendo utilizables incluso en los meses más duros del año. Es una climatización a menor escala, pero igual de estratégica.
Los cuatro pilares que sostienen el plan original
- Un centro comercial de más de 740.000 metros cuadrados, pensado para superar al propio Dubai Mall
- Más de 100 hoteles y zonas de apartamentos turísticos bajo el mismo paraguas climatizado
- Un distrito cultural inspirado en Broadway, con teatros y salas de exposiciones
- Una cúpula de cristal retráctil que se abriría en invierno para disfrutar del buen clima al aire libre
Lo que viene: entre la promesa y la cautela
El futuro de Mall of the World sigue siendo incierto, pero el interés de Dubái por desestacionalizar el turismo no ha hecho más que crecer. La reciente expansión multimillonaria del Mall of the Emirates, anunciada para completarse en 2026, demuestra que el apetito inversor en ocio climatizado sigue muy vivo, aunque los proyectos más faraónicos avancen más despacio de lo prometido.
Para quien viaje a la ciudad pensando en este megaproyecto, la recomendación es sencilla: de momento, no existe. Lo que sí puede visitarse ya, sin esperar una década más, son las decenas de espacios climatizados que Dubái ha ido perfeccionando desde hace veinte años, y que siguen siendo la mejor prueba de que la ciudad sabe, cuando quiere, ganarle la partida al desierto.


