Lo más leído

Tu otoño cultural en Emiratos: 15 exposiciones Abu Dabi y Dubái, del Louvre a Tashkeel

Cada octubre, la temporada de exposiciones Abu Dabi y Dubái se enciende y te obliga a elegir. Este otoño hay quince muestras repartidas entre emiratos —del Louvre Abu Dabi a Tashkeel— y unas cuantas cierran en cuestión de días. Aquí va la guía honesta: qué ver, dónde y hasta cuándo.

Spoiler: no te va a dar tiempo a todo. La guía de The National reúne quince propuestas; estas son las que tienen sala y fechas confirmadas, ordenadas para que puedas jugar por zonas: un día Abu Dabi, una tarde de galerías en Dubái y un fin de semana en Sharjah.

El Louvre Abu Dabi y el mar que nos trajo las especias

La gran cita de la temporada está en la isla de Saadiyat. Spices and Wonders: Sailing the Indian Ocean recorre en el Louvre Abu Dabi mil años de comercio marítimo y de intercambio cultural, ese ir y venir de especias, telas y palabras que cosió el Índico mucho antes de que existieran los pasaportes. La muestra encaja como un guante en un museo que nació, precisamente, de la idea de cruce.

Si vienes de España o de Latinoamérica, la idea de un océano que transporta objetos, recetas y apellidos te sonará de casa: es la misma lógica del Galeón de Manila, salvando océanos y siglos. Por eso funciona tan bien como puerta de entrada. Antes de ir, mira horarios y tarifas en la web del Louvre Abu Dhabi: conviene reservar con antelación si vas en fin de semana.

Las galerías de Dubái que merecen una tarde

Louvre Abu Dabi

El grueso de la escena comercial dubaití se concentra en dos o tres kilómetros de naves industriales reconvertidas. Empieza por The Third Line, donde Rana Begum presenta Taking Form, su quinta individual en la galería: tapices de lana gigantes que cuelgan del techo y cambian de color según te mueves. Hasta el 10 de noviembre, y se ve en veinte minutos bien aprovechados.

A dos pasos, Leila Heller Gallery firma un doblete sobre identidad emiratí. Azza Al Qubaisi lleva su trabajo con materiales naturales a Between Land and Sea, y Karima Al Shomely revisa en Between a Fold and a Memory la ropa, los textiles y los objetos ligados a las mujeres emiratíes, con la burqa tradicional en el centro —la máscara de tela y metal que portaban las mayores de la costa, ojo, nada que ver con otras prendas que reciben el mismo nombre—. Ambas cierran el 10 de noviembre.

Aquí el arte no vive en un solo museo: vive en naves industriales donde el aire acondicionado y el silencio te devuelven al centro.

Un poco más allá, Efie Gallery trae por primera vez a la keniana Maggie Otieno con Sojourner: The Difference is the Same. Tres décadas trabajando con material desechado, aquí traviesas de tren de 150 años y fragmentos de canoas: hasta el 13 de noviembre. Y en Tabari, Fellow Travellers, comisariada por Omar Kholeif, junta a seis artistas de cuatro continentes alrededor de la migración, la memoria y el parentesco, hasta el 30 de noviembre.

Si te queda cuerda, Ishara Art Foundation cierra el paseo con The Sky Held It, The Earth Remembered, una reflexión sobre el paisaje como archivo: comunidades desplazadas en el delta del Indo, paneles de seda inspirados en las manchas solares y quince años de transformación en un barrio de Daca. Hasta el 15 de diciembre.

Abu Dabi más allá del Louvre: barrios, cerámica y memoria

La temporada abudabí es más dispersa y también más sorprendente. En Rizq Art Initiative, Unseen Script reúne a diez artistas que trabajan la repetición: los trayectos de siempre, los objetos de casa, los gestos que ya no pensamos. Ojo, que cierra el 28 de octubre, así que si vas a a ir, que sea estos días. Entre los nombres hay uno que a más de un lector hispanohablante le sonará cercano: Ana Escobar Saavedra, que convierte conchas en ensamblajes delicadísimos.

En Iris Projects, la emiratí Eman Al Hashemi presenta su primera individual con la galería, The Horizon We Inherit: cerámica, grabado y técnica mixta para mirar la ciudad como algo que nos moldea y no solo como decorado. El sol, las farolas y las rotondas aparecen una y otra vez hasta volverse extraños. Del 26 de septiembre al 26 de noviembre.

Y luego está la cerámica en estado puro. Bodies that Make, Bodies that Grieve, en el Project Space de NYU Abu Dabi, reúne a ocho mujeres artistas afincadas en los Emiratos que trabajan el barro como si fuera lengua: presionar, construir, romper, cocer. Del 22 de octubre al 13 de diciembre. Es pequeña, íntima y de las que se recuerdan.

Sharjah, el plan que casi nadie se apunta (y debería)

Sharjah lleva años haciendo los deberes culturales con una discreción envidiable. Su fundación de arte estrena Vantage Point 13 en su galería dedicada a la fotografía, con seis artistas seleccionados por convocatoria internacional y series producidas con apoyo de la institución. Hasta el 29 de noviembre, y es de esas citas que luego presumes de haber visto antes que nadie. Más información en la web de Sharjah Art Foundation.

En el 421 Arts Campus, Juma Al Haj firma Revelation, su primera individual institucional: pintura, cristal grabado, texto, luz y sombra, con un recorrido que termina en Hijr, una sala a oscuras y alfombrada pensada para parar. Si vas, ve con tiempo y sin prisa; merece más de lo que parece desde fuera.

Lo que nadie te cuenta de la temporada de galerías

Cuando llevas unos años aquí, descubres que la vida cultural emiratí no se parece al folleto. No es un desfile de inauguraciones de postín, sino una ruta que hay que planificar como quien organiza la compra del mes. Por experiencia: la primera vez que intenté ver cuatro galerías en una tarde de octubre acabé con dolor de pies, dos aparcamientos perdidos y una exposición cerrada porque era lunes.

Lo cuento así porque es la verdad incómoda de esta ciudad: la oferta es enorme, pero está repartida en kilómetros. En Madrid o en Ciudad de México te dejas caer de sala en sala caminando; aquí el plan se hace en coche, con la salik —el peaje automático que te cobra cada vez que pasas por según qué tramo de autopista— sumando en silencio. Al final del día has visto mucho, has andado poco y el cuerpo lo nota raro.

La parte buena es que casi todas las galerías comerciales de Al Quoz y sus alrededores son de entrada libre, y que los openings se han convertido en el punto de encuentro oficioso de la comunidad hispanohablante: siempre hay alguien que reconoce un acento, alguien que acaba de llegar con la maleta medio vacía y alguien que lleva diez años aquí y te explica dónde aparcar. Ahí es donde de verdad se hace red. Mi consejo es sencillo: elige dos muestras por salida, no cinco, y deja hueco para el café de después, que es donde se cierran las conversaciones.

Y si este otoño solo puedes hacer una cosa, haz esta: coge el coche una tarde de entre semana, llega a Al Quoz antes de que caiga el sol y entra sin plan en la primera nave que veas con la puerta abierta. Ese rato —el aire frío, el suelo de hormigón, una obra que no entiendes del todo— es la versión de Dubái que no sale en las fotos y que, te lo digo por experiencia, es la que se queda.

Para que no te pille por sorpresa

  • Lo más importante: las fechas de cierre no se mueven. Rizq (28 de octubre) y las dos muestras de Leila Heller y The Third Line (10 de noviembre) son las más urgentes; el resto aguanta hasta diciembre.
  • El error más común: planificar cinco galerías en una tarde sin contar distancias ni aparcamiento. Elige dos y disfrútalas.
  • Te recomiendo: guardar las ubicaciones en el mapa antes de salir de casa y, si vas a Abu Dabi, consultar la web del Louvre antes de organizar el transporte.
  • Para sonar local: ‘yalla, vamos’ —literalmente ‘venga, vámonos’, la expresión que usarás para arrancar a tu grupo cuando la sobremesa se alarga.

Artículos Populares