La Declaración de Abu Dabi ya está firmada: el 15º Congreso de la ONU la adoptó este sábado en la capital. Aquí va qué se ha acordado, qué se queda en el aire y qué cambia de verdad para quien vive en los Emiratos.
Qué se ha acordado en Abu Dabi y quién estaba en la sala
El congreso, que se celebra cada cinco años, ha reunido en Abu Dabi a más de 110 países y 5.100 participantes, con delegaciones encabezadas por más de 50 ministros, según recoge The National. No es un foro cualquiera: es la cita donde se decide hacia dónde camina la cooperación internacional en prevención del delito, justicia penal y Estado de derecho.
Dentro hay 18 artículos y 67 párrafos, agrupados en cuatro ejes: prevención y resiliencia; justicia y Estado de derecho; amenazas criminales que evolucionan y convergen; e innovación y cooperación. Traducido a la vida real, la idea es pasar de perseguir el delito a anticiparlo.
El ministro de Justicia emiratí, Abdullah Al Nuaimi, puso el diagnóstico sobre la mesa: aumento de la criminalidad y de las violencias, nuevas formas de delito y expansión de la delincuencia organizada transnacional, el ciberdelito, el blanqueo de capitales, la trata de personas, y la financiación del terrorismo. Problemas, dijo, que ningún país resuelve solo.
Sheikh Mansour bin Zayed, vicepresidente y viceprimer ministro, lo resumió en un mensaje en X: ‘Las sociedades seguras y justas son una responsabilidad compartida, y las soluciones duraderas se construyen con diálogo, cooperación e intercambio de conocimiento’. El mensaje de fondo era claro: aquí se viene a acordar, no solo a hablar.
Los 5 millones de dólares y el reto de aplicarlos

Los Emiratos no se han limitado a ejercer de anfitriones. El ministro Al Nuaimi anunció que el país aportará hasta 5 millones de dólares en cinco años, un millón al año, en torno a 4,5 millones de euros al cambio aproximado, para que la declaración se convierta en medidas concretas. Y pidió a otros Estados y socios internacionales que se sumen: ‘Los Emiratos apoyan firmemente esta iniciativa para que el compromiso se traduzca en acciones medibles’.
Una declaración firmada en Abu Dabi no te cambia la rutina de mañana, pero sí decide cómo se protege la ciudad en la que vives los próximos cinco años.
La advertencia tecnológica la puso Monica Juma, directora ejecutiva de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito: las redes criminales están aprovechando la inteligencia artificial y las divisas digitales a un ritmo que los gobiernos no consiguen igualar. ‘Si el delito puede cruzar fronteras con un clic, nuestra cooperación tiene que moverse igual de rápido’, señaló. Y dejó una idea que resume el reto: una declaración solo vale lo que vale su aplicación.
Amina Mohammed, vicesecretaria general de la ONU, añadió otra capa. Las redes criminales explotan también los vacíos de gobernanza y las vulnerabilidades que dejan los conflictos y la pobreza, y alertó de un aumento de la violencia digital contra mujeres y niñas. Su receta pasa por una gobernanza digital anclada en los derechos humanos.
Qué cambia de verdad si vives aquí
Te lo digo por experiencia: cuando lees un titular así desde la cocina de tu piso en Dubái, lo primero que piensas no es en política internacional, sino en si algo de esto te toca. Y la respuesta honesta es que te toca, pero despacio. Lo que se firma en un congreso no te cambia el contrato de alquiler ni la lista de espera del colegio de tus hijos. Lo que cambia es el marco en el que se mueven la seguridad y la cooperación policial y judicial del país en el que has decidido vivir.
El ángulo hispanohablante tiene su gracia. Muchos llegamos de países donde la desconfianza en las instituciones viene de serie —sea España, México, Argentina o Venezuela— y aterrizamos en los Emiratos con esa mochila a cuestas. La primera vez que ves a alguien dejar el móvil olvidado en una mesa de un centro comercial y volver una hora después a por él, te quedas mirando. En los grupos de WhatsApp de familias hispanas se repite la misma frase: aquí se camina de noche sin pensar. Aunque suene a tópico, ese es justo el terreno que una declaración como esta intenta proteger.
Ahora la parte que nadie cuenta. Firmar una declaración no arregla lo que de verdad te complica el día: el calor de agosto, el precio de la vivienda, la burocracia de una mudanza. Y hay una trampa en la que caemos muchos recién llegados: dar por hecho que un país seguro es un país de trámites sencillos y de reglas parecidas a las de casa.
No funciona así. Aquí las cosas funcionan diferente y eso tiene su encanto, pero también exige entender el marco legal antes de firmar nada. Los trámites de residencia y visados los tienes explicados paso a paso en nuestras guías, y lo que toca a contratos, fiscalidad y asuntos legales lo desarrollamos por separado, porque no es lo mismo preguntarlo en un grupo que leerlo bien contado.
Lo que conviene seguir a partir de ahora
La declaración dibuja una hoja de ruta hasta 2031, así que no esperes noticias mañana mismo. Lo que merece la pena vigilar es la letra pequeña: si el fondo de 5 millones se convierte en programas concretos, si más países se suman a la aportación y cómo se traduce todo esto en cooperación policial y judicial con los países de los que venimos. Japón ya puso sobre la mesa el legado de la cita de Kioto de 2021 como prueba de que estos procesos, cuando se trabajan, dejan poso.
Y hay un detalle que a quienes llevamos años aquí nos resulta familiar: en los Emiratos las cosas se firman con la vista puesta en el seguimiento. Si dentro de un par de años este congreso vuelve a los titulares, será porque alguien se ha sentado a medir el cumplimiento. Tratándose de una declaración internacional, eso es casi lo mejor que se puede decir.
Si algo me ha enseñado vivir aquí es que la seguridad no se nota hasta que falta. Mientras 5.100 personas discuten estos días en Abu Dabi sobre cómo anticipar el crimen, tú seguirás cruzando Dubái Marina a las once de la noche sin mirar por encima del hombro. Y eso, mira, también es lo que se está protegiendo ahí dentro.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: La Declaración de Abu Dabi se adoptó en el 15º Congreso de la ONU y fija el marco internacional en prevención del delito y justicia penal hasta 2031, con una aportación emiratí de hasta 5 millones de dólares en cinco años.
- El error más común: dar por hecho que un país seguro es un país de trámites sencillos. El marco legal emiratí es claro, pero distinto, y conviene entenderlo antes de firmar un alquiler o cerrar una mudanza.
- Te recomiendo: seguir los avisos y servicios para residentes en el portal oficial del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, u.ae, y estar atento a los canales institucionales emiratíes para la letra pequeña del congreso.
- Para sonar local: ‘yalla‘ (vamos, venga, date prisa), la palabra que oirás en un ascensor, en un taxi o en una reunión en cuanto alguien decide que hay que moverse.

