Abu Dabi ha vuelto a poner el foco en la seguridad escolar y esta vez el mensaje no admite matices: quien no se detenga ante un autobús escolar con la señal de «STOP» activada se enfrenta a una multa de 1.000 dirhams (unos 255 euros) y diez puntos negros en el carné. La advertencia llega justo cuando cientos de miles de menores han vuelto a las aulas y el tráfico en las zonas escolares se dispara cada mañana.
La Policía de Abu Dabi lo ha dejado por escrito y en vídeo: no basta con frenar cuando el autobús ya está parado, hay que detenerse por completo en cuanto se despliega el brazo lateral, tanto si circulas detrás del vehículo como en sentido contrario. Es una de esas normas que parecen obvias hasta que te ves atrapado en el tráfico con prisa por llegar al trabajo.
Abu Dabi refuerza la vigilancia en las zonas escolares
El vídeo difundido por las autoridades muestra de forma muy gráfica el procedimiento correcto: en cuanto el autobús extiende el cartel de «STOP», todos los vehículos —en ambos sentidos de la vía, salvo que exista una mediana física que separe los carriles— deben frenar completamente y mantener una distancia mínima de cinco metros. La norma se aplica sin excepción alguna mientras los estudiantes suben o bajan del vehículo.
Lo que más sorprende a los recién llegados es que la regla no depende del tipo de carretera. Ya sea una vía de un solo carril o una autopista de varios, el criterio es el mismo: parar y esperar. Solo se puede reanudar la marcha cuando el brazo del autobús se repliega y el vehículo vuelve a moverse.
Cómo funciona el sistema de multas en Abu Dabi
En Abu Dabi, la vigilancia de esta norma ya no depende solo de la vista de un agente. Las autoridades han reactivado los radares específicos instalados en los propios autobuses escolares, capaces de captar automáticamente la matrícula del vehículo infractor en el momento exacto en que adelanta o esquiva el brazo de parada. El sistema envía la notificación directamente al Ministerio del Interior, sin margen para la duda razonable.
La sanción no es simbólica: 1.000 dirhams de multa y 10 puntos negros es una de las penalizaciones más altas del código de tráfico emiratí para una infracción de este tipo, comparable a otras faltas graves como el uso del móvil en zonas de riesgo. La policía ha insistido en que el objetivo no es recaudar, sino evitar que un despiste se convierta en una tragedia en cuestión de segundos.
Qué deben cumplir también los conductores de los autobuses
La exigencia no recae solo sobre el resto de conductores. Los propios choferes de los autobuses escolares tienen instrucciones muy claras que cumplir antes de activar el cartel de parada. No pueden detenerse en autopistas, carreteras principales ni en paradas de transporte público ya existentes, precisamente para evitar generar atascos innecesarios en plena hora punta.
Tampoco pueden extender el brazo de «STOP» si el alumno todavía no ha salido de su vivienda, una medida pensada para reducir los tiempos muertos que tanto desesperan a quienes circulan detrás. Si un conductor considera que la parada se activó de forma indebida, tiene derecho a recurrir la multa, algo que muchos residentes desconocen y que puede evitar un cargo injusto.
Los tres errores que más se repiten en las zonas escolares
Según ha explicado la propia policía, hay tres comportamientos que concentran la mayoría de las sanciones cada septiembre. El primero es estacionar de forma improvisada cerca de los colegios; el segundo, no detenerse ante el brazo del autobús; y el tercero, que los propios niños crucen fuera de los pasos habilitados. Cada uno de ellos, combinado, puede sumar hasta 2.400 dirhams en penalizaciones.
Para quienes viven o trabajan cerca de un centro escolar, conviene tener presente esta pequeña lista antes de salir de casa cada mañana:
- Reducir la velocidad de forma anticipada al pasar junto a cualquier colegio.
- Nunca estacionar en doble fila ni sobre pasos de peatones, aunque sea «solo un momento».
- Mantener siempre los cinco metros de distancia si ves el brazo del autobús desplegado.
- Evitar el móvil por completo mientras circulas por zonas con tránsito escolar.
Lo que se viene: más tecnología y menos margen de error
Todo apunta a que Abu Dabi seguirá ampliando la cobertura de estos radares inteligentes en los próximos cursos escolares, integrándolos con el resto de cámaras de tráfico que ya vigilan la ciudad. La tendencia regional, de hecho, va en esa dirección: automatizar cada vez más los controles para que la seguridad no dependa únicamente de la buena voluntad del conductor.
La recomendación de los expertos en movilidad es sencilla y no cuesta nada aplicarla: asume que cualquier autobús escolar puede parar en cualquier momento y ajusta tu conducción en consecuencia, sobre todo entre las 7 y las 8 de la mañana. Es una norma que exige apenas unos segundos de paciencia, pero que puede marcar la diferencia entre una mañana normal y un susto que nadie quiere vivir.


