Abu Dabi acaba de convertir España en su campo de batalla preferido para las energías limpias. En enero de 2026, durante la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi (ADSW), el gigante emiratí Masdar anunció que su cartera global alcanzó 65 GW, adelantándose cuatro años a sus previsiones. El problema: necesita 35 GW adicionales para 2030, y la península ibérica está en el centro de esa estrategia.
Esto no es especulación. En las últimas 8 semanas, Masdar cerró encuentros institucionales en Madrid con Teresa Ribera y las cúpulas de Iberdrola, Endesa y Acciona. Enero de 2026 marca el primer evento energético global del año, y Abu Dabi aprovecha el momentum para confirmar inversiones de hasta 35.000 millones de dólares hasta 2030, con España como mercado prioritario.
Por qué España se convirtió en su obsesión
Masdar aterrizó en territorio español en 2024 con la compra de Saeta Yield por 1.200 millones de euros, plataforma que opera más de 1.200 MW entre eólica y solar en Madrid, Sevilla y Zaragoza. La jugada maestra llegó en 2025: adquirió el 49,99% de una cartera de 446 MW de Endesa por 368 millones, consolidando 3,2 GW operativos más 2 GW en desarrollo.
El director de Estrategia de Masdar confirmó conversaciones con «todos los actores importantes del sector español». La lista es concreta:
- Iberdrola: alianza para coinvertir 15.000 millones de euros en proyectos internacionales, incluyendo el 50% de East Anglia Three
- Endesa: segunda coinversión en marcha tras el éxito de la cartera fotovoltaica de 2025
- Acciona: negociaciones por una cartera eólica de 600 MW a la venta desde 2024
- Moeve (Cepsa): diálogos estratégicos con otra empresa controlada por Abu Dabi vía Mubadala
La urgencia tiene fecha: marzo de 2025, cuando Saeta cerró un proyecto solar de 234 MW en Valencia con baterías de 259 MW. Ese movimiento reveló la estrategia: no solo comprar activos, sino desarrollar infraestructura nueva.
El video captura el ambiente del foro ADSW 2026, donde Masdar exhibió sus logros en España mientras 424 empresas de 60 países competían por visibilidad.
El timing explica el ataque de nervios europeo
Frente a esto, Europa observa con recelo. China acaparó casi 60 de las 424 compañías presentes en Abu Dabi, consolidando su dominio en tecnología solar y eólica con costes un 40% inferiores a fabricantes europeos. Estados Unidos anunció su retirada de IRENA, dejando un vacío geopolítico que Abu Dabi aprovecha sin disimulo.
El secretario de Estado de Energía español reconoció que «hay muchísimo interés de fabricantes chinos por asentarse en España, tanto en vehículo eléctrico como en baterías y componentes renovables». La consecuencia: Abu Dabi acelera antes de que China inunde el mercado con precios imbatibles. Masdar movilizará entre 6.000 y 7.000 millones anuales hasta 2030 solo para mantener el ritmo.
El dato que golpea: Abu Dabi genera el 15% del PIB de Emiratos Árabes Unidos y busca diversificar su economía petrolera a través de energías limpias. España ofrece regulación estable, acceso al Mediterráneo y red eléctrica preparada, tres ventajas que China no replica con solo tecnología barata.
Este segundo video contextualiza el mensaje de Emiratos: «Alejar al sector del drama y el ruido político», en alusión a la retirada estadounidense de IRENA.
Por qué importa más allá de las renovables
Más allá de gigavatios, esta movida revela cambio estructural en el poder energético global. Abu Dabi no está comprando activos: está asegurando infraestructura crítica europea antes de 2030, cuando la UE prevé que el 42,5% de su energía sea renovable. Si Masdar controla parques clave en España, Alemania y Reino Unido, ejerce influencia sobre precios y regulación futura.
Con 3,2 GW operativos y 2 GW en desarrollo, Masdar ya es uno de los 10 mayores operadores renovables del país. El mecanismo es simple: Abu Dabi paga primas de 15-20% sobre valoraciones de mercado para cerrar rápido. Esto explica por qué Brookfield vendió Saeta Yield pese a ser rentable: no podía competir con velocidad de decisión emiratí.
2026 marca el punto de no retorno. Si Masdar cumple proyecciones, para 2028 controlará entre 5 y 6 GW en España, equivalente a la capacidad de Portugal. Eso convierte a Abu Dabi en actor indispensable para objetivos climáticos españoles de 2030.
Qué viene ahora para el mercado
Mirando adelante, Masdar tiene tres movimientos pendientes. Primero: cerrar la compra de la cartera eólica de Acciona de 600 MW antes de verano 2026, valorada en 450 millones. Segundo: segunda coinversión con Endesa en fotovoltaica andaluza, donde hay pipeline de más de 1.000 MW. Tercero: expandir alianza con Iberdrola para eólica marina en Galicia y Cataluña.
El director de Saeta Yield dejó claro que la estrategia se centra en «eólica principalmente, fotovoltaica secundaria y grandes proyectos de almacenamiento de baterías«. España necesita 20 GW de almacenamiento para 2030 y tiene menos de 1 GW operativo.
El mercado especula con una posible OPA sobre alguna renovable española de segunda línea para acelerar crecimiento. Lo seguro: Abu Dabi no se detendrá hasta alcanzar sus 100 GW globales, y España es pieza angular.
Preguntas clave para entenderlo todo
P: ¿Por qué Abu Dabi invierte tanto en España?
R: Regulación estable, 300 días de sol al año, acceso al norte de África y red eléctrica preparada para renovables.
P: ¿Masdar es empresa pública o privada?
R: Estatal de Abu Dabi controlada por TAQA, ADNOC y Mubadala, los tres fondos soberanos del emirato.
P: ¿Cuánto dinero moverá Masdar en España hasta 2030?
R: Entre 4.000 y 6.000 millones de euros según proyecciones de sus compromisos globales (30.000-35.000 millones de dólares).

