El antiguo puerto de Mina Zayed está viviendo una transformación radical que lo convierte en uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de Abu Dabi. Fundado en 1968 como motor del comercio marítimo, este enclave estratégico dejó de operar como puerto comercial en 2012, cuando las operaciones se trasladaron al moderno puerto de Khalifa.
Ahora, una inversión superior a los 3.200 millones de euros está reconvirtiendo estas instalaciones abandonadas en un distrito cultural y residencial de diseño. Las antiguas grúas y almacenes conviven con rascacielos de lujo, galerías de arte y lofts industriales que atraen a inversores internacionales en busca de rentabilidades superiores al 8% anual.
De puerto pesquero a epicentro del diseño contemporáneo
La estrategia de regeneración contempla la construcción de más de 12.000 viviendas distribuidas en torres residenciales que ofrecerán vistas panorámicas al Golfo Pérsico. Además, el proyecto abarca 535 hectáreas del antiguo complejo portuario, una superficie equivalente a más de 750 campos de fútbol que será completamente transformada.
El diseño arquitectónico apuesta por preservar el patrimonio industrial mediante la reconversión de estructuras históricas en lofts de alto standing. Por ello, grúas centenarias y naves de carga serán integradas en el nuevo paisaje urbano como elementos decorativos y funcionales. De este modo, Mina Zayed combina memoria histórica con arquitectura vanguardista.
El masterplan incluye un paseo marítimo de varios kilómetros, restaurantes de autor y espacios culturales que buscan atraer tanto a residentes como a turistas. Sin embargo, las autoridades priorizan la sostenibilidad mediante zonas verdes, carriles bici y sistemas de transporte público eficiente que reducirán la dependencia del vehículo privado.
Oportunidades inmobiliarias y rentabilidad proyectada
El mercado de Mina Zayed capta la atención de inversores por su potencial de revalorización, con analistas que estiman incrementos superiores al 40% en cinco años. La oferta actual incluye:
- Estudios compactos desde 850.000 euros con acabados de diseño
- Apartamentos de dos habitaciones entre 1,2 y 1,8 millones de euros
- Áticos con terrazas privadas que superan los 2,5 millones de euros
- Lofts industriales en edificios históricos reconvertidos desde 1,5 millones
Las rentabilidades por alquiler se sitúan entre el 8% y 9% anual, cifras muy superiores a mercados europeos tradicionales. Por otro lado, la demanda proviene principalmente de profesionales expatriados que buscan residir en zonas céntricas con servicios premium y conectividad internacional.
Además, el gobierno emiratí facilita visados de residencia para compradores extranjeros, eliminando barreras burocráticas. De este modo, Mina Zayed se consolida como opción estratégica para diversificar carteras inmobiliarias globales con activos en Oriente Medio.
Conectividad privilegiada con el resto de la capital
La ubicación de Mina Zayed en el noreste de Abu Dabi le otorga ventajas estratégicas difíciles de igualar. Se encuentra a escasos 15 minutos en coche del distrito financiero y a menos de 20 minutos del aeropuerto internacional, facilitando la movilidad de residentes y visitantes.
Las autoridades están invirtiendo en la mejora de conexiones viarias y ampliación del transporte público. Por ello, nuevas líneas de autobús y posibles estaciones de metro facilitarán el acceso al distrito sin necesidad de vehículo privado. Además, se construirán aparcamientos subterráneos con capacidad para miles de vehículos.
El proyecto contempla zonas peatonales amplias y espacios para bicicletas que fomentan un estilo de vida saludable. Sin embargo, la integración urbanística con barrios adyacentes como Corniche y Al Maryah Island refuerza el papel de Mina Zayed como pieza clave en la transformación metropolitana hacia una ciudad más compacta y habitable.
Impacto económico y generación de empleo sostenible
La transformación de Mina Zayed generará más de 25.000 empleos directos e indirectos en construcción, hostelería, comercio y servicios culturales. Por ello, este proyecto se convierte en un motor económico fundamental para la diversificación de Abu Dabi más allá del petróleo.
Las autoridades apuestan por atraer empresas tecnológicas, estudios de diseño y startups creativas mediante incentivos fiscales y zonas francas específicas. De este modo, el distrito se posiciona como ecosistema propicio para la innovación y el emprendimiento en sectores emergentes como la economía creativa.
La recuperación de espacios históricos fortalece la identidad cultural emiratí, recordando el papel que jugó este puerto en el desarrollo económico del país durante la segunda mitad del siglo XX. Además, el aumento de la oferta turística y residencial impulsará el consumo local y consolidará un modelo económico más equilibrado para las próximas décadas.


