El Guggenheim Abu Dabi ya vende entradas desde 70 dírhams y abre sus puertas el 11 de diciembre. Si llevas años esperando una excusa para cruzar a Saadiyat, ya la tienes servida: el museo firmado por Frank Gehry es el más grande de toda la red Guggenheim.
LO ESENCIAL
- Cuándo abre: el 11 de diciembre, con las entradas ya a la venta en la web del museo.
- Cuánto cuesta: 70 dírhams la entrada general de adulto, unos 17 euros; los menores de 18 años entran gratis.
- Dónde está: en el distrito cultural de la isla de Saadiyat, junto al Louvre Abu Dabi y el Zayed National Museum.
Cuánto cuesta entrar (y quién no paga nada)
La entrada general de adulto cuesta 70 dírhams, unos 17 euros al cambio. El dírham es la moneda local y su cambio está fijado al dólar, así que el equivalente en euros apenas baila. Los menores de 18 años entran gratis, eso sí: los niños de 12 años o menos tienen que ir acompañados de un adulto en todo momento, un detalle que conviene saber si vas con carrito, con abuelos o con los dos a la vez.
Hay más grupos que no pagan nada. Quienes tienen 60 años o más entran gratis, sean residentes o visitantes, igual que las personas de determinación —el término oficial aquí para las personas con discapacidad—, que además pueden añadir una entrada de acompañante sin coste. El alumnado de universidades emiratíes también accede gratis, aunque en ese caso hay que presentar identificación y recoger la entrada en taquilla el mismo día de la visita.
Para el resto existen tarifas reducidas. Los docentes empleados en UAE, el personal militar y los miembros de Homat Al Watan pagan 35 dírhams, mientras que los titulares de las tarjetas de descuento Fazaa y Esaad se quedan en 50. En todos estos casos te pedirán el justificante correspondiente y la entrada se recoge en el propio museo el día de la visita.
Qué te vas a encontrar dentro

El edificio de Frank Gehry impresiona incluso antes de entrar: 80.000 metros cuadrados construidos, con 11.600 metros cuadrados de galerías interiores, y 23.000 metros cuadrados de espacios expositivos al aire libre. Para hacerse una idea, la ampliación del Guggenheim de Nueva York de 1992 no llegaba ni a la mitad de esa superficie de sala.
Treinta galerías se conectan a través de un atrio central y sobre el conjunto se levantan diez conos escultóricos: nueve forrados de malla de acero inoxidable y uno de ónix y cristal. Alcanzan hasta 88 metros de altura y están diseñados para dar sombra y ventilación natural, que en esta parte del mundo no es un detalle menor.
Hay museos que visitas una vez y museos a los que llevas a todo el que viene a verte. Este va a ser de los segundos.
La colección se viene construyendo desde 2009 y se centra en el arte de los años sesenta hasta hoy: pintura, escultura, fotografía, instalaciones, imagen en movimiento y nuevos medios. Entre los nombres ya anunciados están Jackson Pollock, Mark Rothko, Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat, que convivirán con artistas del mundo árabe, África y Asia que hasta ahora han tenido mucha menos proyección internacional.
El museo también quiere ser un sitio de barrio, no solo una sala de exposiciones. Mohamed Khalifa Al Mubarak, presidente del Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi, lo resumió así: ‘Es realmente un espacio cívico. Un lugar que reúne a la gente con música, comida, danza y, por supuesto, arte contemporáneo.’ A eso se suma una programación multilingüe y actividades paralelas para que la visita no se quede en recorrer salas.
El Guggenheim que ya conoces y el que te espera aquí
El primer plan cultural que hice al llegar a Emiratos fue el Louvre Abu Dabi. Salí pensando lo mismo que piensa casi todo el mundo aquí: el problema no son las colas, es decidir qué dejas para la siguiente visita. Saadiyat funciona con ese ritmo, con espacio de sobra y sin esa sensación de estar haciendo fila para ver arte.
La comparación con casa es inevitable. En España un museo así se convierte en excursión de fin de semana; aquí, si vives en Dubái, hablamos de más de una hora de coche por la autopista que une Dubái con Abu Dabi, con el salik (el peaje automático que te cobra sin barreras) sumando unos pocos dírhams al viaje. Nada dramático, pero es un plan de día completo, no de tarde suelta.
Lo que te digo por experiencia es que el calor manda en el calendario cultural. De mayo a septiembre, cualquier plan que implique caminar al aire libre se cae solo, y los 23.000 metros cuadrados de exteriores del museo se disfrutan de verdad de noviembre a marzo. Y la comunidad hispanohablante de Abu Dabi y Dubái, que es más grande de lo que la gente cree, ya se mueve por grupos de WhatsApp para organizar la primera visita en grupo.
Cómo planificar la primera visita sin agobios
Las entradas ya están a la venta en la web del museo, y esa es la vía más cómoda: te ahorras colas y eliges franja horaria. Si alguien de tu grupo entra gratis o con tarifa reducida, lleva el justificante encima y recuerda que la entrada física se retira en taquilla ese mismo día. En el caso de los residentes, el documento que se pide es el Emirates ID, la tarjeta de identidad que llega con la residencia; si todavía andas con esos trámites, los tienes explicados paso a paso en nuestra guía de visados y residencia.
Y si haces el viaje, apúrate a aprovecharlo: el distrito cultural de Saadiyat agrupa en pocos kilómetros el Louvre Abu Dabi, el Zayed National Museum, el Museo de Historia Natural y teamLab Phenomena. Dos días bien organizados dan para mucho más que dos museos, y la mayoría de la gente que vive aquí los va visitando por partes, un fin de semana cada vez.
Yo ya tengo la fecha apuntada en el móvil. Diciembre es el mes en el que en Emiratos apetece de verdad salir a la calle, y estrenar un museo con el mar de fondo y temperaturas de veinticinco grados invita a quedarse hasta que cierren. Guarda tu entrada, porque el día que venga tu familia de visita vas a acabar repitiendo.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: los menores de 18 años entran gratis y los mayores de 60 también, así que el plan familiar sale bastante más barato de lo que parece.
- El error más común: dar por hecho que la entrada gratuita o reducida se aplica sola. Sin justificante y sin recogerla en taquilla, pagas la tarifa completa.
- Te recomiendo: reservar en la web del museo y combinar la visita con el Louvre Abu Dabi el mismo fin de semana; el distrito se recorre a pie.
- Para sonar local: ‘yalla’ (vamos, date prisa), la palabra que oirás cada vez que alguien organice la salida del fin de semana.

