Cerrar la cuenta bancaria antes de recuperar el depósito de suministros es uno de esos errores de despedida que luego cuesta caros. Si estás dejando Emiratos y Taqa o DEWA te deben aún una cantidad que ronda los mil dírhams, hay salidas, pero con una regla de oro: la cuenta local manda.
LO ESENCIAL
- El depósito estándar de Taqa: 1.000 dírhams (unos 272 dólares).
- Sin cuenta local no hay devolución: las suministradoras solo transfieren a un IBAN emiratí.
- El orden correcto al irte: la cuenta bancaria se cierra la última.
Por qué Taqa o DEWA no transfieren a tu cuenta internacional
La consulta que recoge The National en su sección de finanzas personales viene de Abu Dabi. Una residente cerró su cuenta bancaria antes de reclamar el depósito a Taqa y se topó con dos opciones: pagar un poder notarial a un amigo residente o dejar el dinero dormido por si volvía. No le convencía ninguna, y con razón.
¿Por qué tan poca flexibilidad? Porque las suministradoras emiratíes no hacen transferencias internacionales. Según la propia Taqa (antes ADDC), solo devuelven depósitos por transferencia bancaria: a tu cuenta o a la cuenta de otra vivienda. No hay caja, ni cheque, ni giro al extranjero.
En su web, Taqa es clara: puedes elegir entre recuperar el dinero en tu cuenta local, aplicarlo a otra propiedad o donarlo a la Media Luna Roja Emiratí. Lo que no existe es la opción de mandarlo a tu banco de origen.
Otra cosa que conviene grabarte: ni Taqa ni las demás suministradoras pagan estos depósitos en efectivo. La devolución exige una cuenta bancaria válida en Emiratos. Por eso la recomendación de la columnista es tan simple como incómoda: cierra el banco el último día, no el primero.
La cuenta bancaria, en una salida de Emiratos, no se cierra antes de los suministros: se cierra solo cuando el último dirham ha llegado a tu bolsillo.
La lógica es sensata, aunque arda un poco: una empresa no debería enviar dinero a un tercero sin un documento que lo respalde. Pero ese documento, un poder notarial, puede costar casi lo mismo que el depósito.
Qué puedes hacer si ya cerraste la cuenta bancaria

Intentar reabrir la cuenta es la primera vía. Si conservas la residencia, abrir otra puede ser rápido y no requiere un milagro financiero. Según cada banco, a veces es posible reactivar la que cerraste.
Si estás con visado de turista o visita, algunos bancos como ADCB ofrecen una cuenta básica. Pero si ya estás en el periodo de gracia tras cancelar la residencia, ese camino se estrecha y puede no estar disponible.
La tercera vía es el poder notarial a favor de un amigo residente. El detalle que duele: su coste puede acercarse al importe que intentas recuperar. Aun así, si confías en alguien, es la salida formal y segura.
Y existe la opción solidaria: donar el depósito a la Media Luna Roja Emiratí. No recuperas el dinero, pero cierras el trámite sin dejarlo en el limbo.
Si ninguna de estas vías encaja, el depósito puede quedar perdido. No es un castigo, pero sí la consecuencia directa de cerrar la cuenta antes de tiempo.
El error de secuencia que aprendí tras ver a medio Dubái despedirse mal
En Emiratos, la salida tiene una burocracia silenciosa, y los hispanohablantes solemos aterrizar en ella con la lógica de nuestros países. En España o en Latinoamérica cierras la cuenta y el recibo se acaba; aquí el orden es sagrado. La cuenta bancaria se cierra de última, después de liquidar suministros, alquiler y todo lo domiciliado.
Te lo digo por experiencia: he visto a demasiados amigos marcharse con la sensación de haberlo dejado todo resuelto y descubrir, ya desde casa, que mil dírhams se quedaban esperando una cuenta que ya no existía.
En los Emiratos, los trámites de salida son una carrera de relevos: cada comprobante depende del anterior. Cancelar el gas, devolver el router, liquidar la tarjeta nol y solo después decir adiós al banco. Quien lo hace al revés acaba pagando por reabrir lo que cerró.
La verdad incómoda es que el dinero no se pierde del todo, pero puede quedarse atrapado. Y desde un aeropuerto a seis mil kilómetros, no hay poder notarial que se firme en una mañana.
Tu lista de salida, en el orden que funciona
Si aún estás a tiempo, hazlo en este orden: pide la factura final a la suministradora y asegúrate de que el depósito llegue a tu cuenta local antes de cerrarla. Si cambias de piso, puedes pedir que lo apliquen a la nueva vivienda.
En Abu Dabi, Taqa permite elegir entre la devolución a tu cuenta o aplicarla a otra vivienda. Si estás en Dubái con DEWA, confirma el importe y el procedimiento exacto en tu cuenta de cliente, porque el mecanismo es el mismo aunque los detalles varíen.
No confundas este depósito con el del alquiler. El casero sí puede transferirlo a tu cuenta en el extranjero, como en el caso que recoge la fuente, pero el depósito de suministros no sigue el mismo camino.
Si ya cerraste, revisa si puedes reabrir la cuenta o compara cuánto costaría un poder notarial frente a lo que vas a recuperar. Si no compensa, valora la donación como forma de cerrar el capítulo con dignidad.
Mi consejo de amiga es aburrido pero funciona: anota cada depósito en una nota del móvil. Suministros, alquiler, gimnasio, comunidad. Y ve marcando cada devolución como un punto de la lista. Cuesta diez minutos y evita una factura emocional de varios cientos.
Quedarse sin el depósito no debería ser el último recuerdo de tu vida en Emiratos. Con el orden correcto, ese trámite final se convierte en un simple cierre.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: el depósito de suministros solo se devuelve por transferencia a una cuenta local en dírhams; sin ese IBAN emiratí no hay reembolso.
- El error más común: cerrar la cuenta bancaria antes de reclamar el depósito, obligándote a depender de un poder notarial o a perder el importe.
- Te recomiendo: dejar la cuenta bancaria como último paso de tu salida; si ya está cerrada, explorar una cuenta básica para turistas como la de ADCB.
- Para sonar local: ‘Yalla’ (vamos, muévete), especialmente útil cuando te piden el IBAN y tú creías que ya estaba todo hecho.


