Las lluvias en Dubái de esta semana han llegado con granizo, viento y carreteras resbaladizas, y no es una postal bonita. El martes, la tormenta golpeó Al Amerah, en Al Ain, y dejó granizo en varias zonas de Dubái, según The National. Te cuento lo que ha pasado y, sobre todo, cómo prepararte para conducir cuando el cielo vuelve a desatarse en los Emiratos.
Qué pasó cuando el cielo se desató sobre Al Ain y Dubái
La tormenta no fue una llovizna de verano. Según recoge The National, los vientos fuertes, la lluvia y el granizo barrieron varias zonas del país el martes, y en Al Amerah, en Al Ain, las rachas llegaron a lanzar objetos sueltos por el aire y a provocar daños localizados. El granizo en Dubái no es un fenómeno que se vea cada semana, y quizá por eso sorprendió tanto.
También se registró lluvia en Saa, al este de Al Ain, y en Al Faw, en Sharjah, y, en la carretera que une Dubái y Al Ain, a la altura de Al Faqa, el agua hizo aparición. No es solo la cantidad de agua; es la rapidez con la que cae.
Por qué conducir con lluvia en Emiratos es otra historia

Aquí las carreteras están pensadas para el calor, no para el agua. Cuando llueve, el asfalto se convierte en una trampa: se mezcla con restos de aceite y polvo acumulados durante semanas, y el agarre cae en picado. La RTA recomienda reducir la velocidad y encender las luces incluso de día, y es un consejo que se agradece.
Mantén más distancia de la habitual, porque las frenadas se alargan muchísimo sobre el asfalto mojado. Los charcos esconden a veces baches o arena, y no sabes si debajo hay una zona inundada. Si la visibilidad baja, enciende las luces antiniebla y usa las escobillas a buen ritmo; evita los frenazos bruscos, sobre todo en las rotondas y las incorporaciones.
No te confíes en los tramos abiertos, como la carretera Dubái-Al Ain: el viento lateral y la arena mojada pueden jugar una mala pasada. Y, sobre todo, no cruces nunca un wadi (un cauce seco que se convierte en torrente con las tormentas) si lleva agua corriente: una crecida se puede llevar un coche en segundos, por mucha tracción que creas tener.
Lo que de verdad importa no es la lluvia, sino lo rápido que cambia el agarre del asfalto cuando llevas meses sin pisar una carretera mojada.
Lo que me costó entender sobre las tormentas del desierto
Te lo digo por experiencia: cuando llegas de España o de América Latina, asocias la lluvia a días grises y constantes. Aquí no. La tormenta aparece de repente y desaparece en cuarenta minutos, pero durante ese rato puede cambiar la cara de una autopista. La primera vez que lo vi, no me lo creía.
Lo que más cuesta es acostumbrarse a que el agua no drena igual en una ciudad construida sobre arena. Hay bajos, túneles y pasos inferiores que se encharcan en minutos, y la reacción natural del conductor hispanohablante es acelerar para salir cuanto antes. Mal. Lo correcto es evitar los pasos inferiores inundados y buscar una ruta alternativa, por mucho que tardes en llegar.
Cómo prepararte hoy y mañana según el pronóstico
El Centro Nacional de Meteorología espera más lluvia este miércoles y el jueves en las zonas del sur y del este del país. Las temperaturas no darán tregua: en Al Ain se prevén máximas de 48 grados, y Dubái y Abu Dabi se quedarán en los 40 largos. Fujairah estará algo más fresca, en 36 grados, y la humedad subirá, con niebla matinal en la costa oeste el jueves.
A largo plazo, la Organización Meteorológica Mundial avisa de un El Niño intenso que traerá más calor y un reparto distinto de las lluvias en la península arábiga durante los próximos meses. No es lo que más urge hoy, pero explica por qué estas tormentas no serán la última sorpresa.
Antes de salir, revisa el radar en la app del Centro Nacional de Meteorología, carga el teléfono y sal con margen. La tormenta puede no durar mucho, pero los atascos se suelen alargar. Y si puedes, deja que el agua escampe antes de coger el coche. No hay prisa que merezca la pena.
Para que no te pille por sorpresa
- Lo más importante: durante una tormenta reduce la velocidad y evita los tramos abiertos y los pasos inferiores; el agarre desaparece en segundos.
- El error más común: frenar de golpe o acelerar para salir de un charco, como harías en una lluvia tranquila de tu país.
- Te recomiendo: mirar el radar del Centro Nacional de Meteorología antes de salir y, si llueve fuerte, esperar a que escampe.
- Para sonar local: ‘shway shway’ (poco a poco, despacio; lo que conviene oír al volante cuando el asfalto está mojado).


