Hercules Capital, un Business Development Company (BDC) que cotiza en el NASDAQ, acaba de presentar unos resultados del segundo trimestre de 2026 que superan las expectativas del mercado. Según un análisis reciente de Seeking Alpha, la compañía proyecta un aumento de más del 6 % en su ingreso neto por inversiones y una recuperación del valor liquidativo que podría extenderse al tercer trimestre. Pero si vives en Dubái y has invertido en este tipo de activos, la pregunta de verdad no es el dividendo, sino qué dice Hacienda. Porque la fiscalidad de esos dividendos no depende del BDC: depende de tu residencia fiscal y de los pasos que hayas dado (o no) al mudarte.
LA RESPUESTA CORTA
- En general: si eres no residente fiscal en España, los dividendos de empresas estadounidenses como Hercules Capital no tributan en el IRPF español.
- La clave está en: demostrar que has perdido la residencia fiscal, lo que implica más de 183 días fuera de España y, sobre todo, haber formalizado la baja en el censo de residentes.
- Ojo con: el Modelo 720. Si Hacienda te considera residente, podrías enfrentarte a sanciones por no declarar esos activos en el extranjero, aunque los dividendos no fuesen a tributar.
La residencia fiscal: el primer paso que no puedes saltarte
Para Hacienda, eres residente fiscal en España si pasas más de 183 días al año en territorio español o si tienes allí el núcleo principal de tus intereses económicos. Es un concepto objetivo que no cambia por el mero hecho de tener un visado en Dubái o un contrato de alquiler en los Emiratos. De hecho, muchos expatriados descubren que siguen siendo residentes fiscales en España simplemente porque nunca comunicaron su cambio de situación.
El Modelo 030 de la Agencia Tributaria es el documento con el que se registra la baja en el censo de residentes cuando te marchas al extranjero. Sin él, tu historial fiscal sigue vivo en España. Y si tu centro de intereses económicos sigue estando allí —por ejemplo, porque mantienes una vivienda a tu disposición o tu familia reside en España—, Hacienda podría seguir considerándote residente.
Dividendos de BDC y el IRNR: lo que dice la ley
El Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR) solo grava las rentas que se consideran obtenidas en territorio español. Los dividendos de una sociedad estadounidense como Hercules Capital no tienen fuente española: no proceden de una entidad residente en España, ni de un establecimiento permanente situado en nuestro país. Por tanto, un no residente fiscal no tiene que incluirlos en la declaración del IRNR ni pagar impuesto alguno por ellos en España.
Este criterio es claro, pero conviene matizarlo. Si los dividendos llegasen a través de un intermediario financiero español o se percibieran mediante un establecimiento permanente en España, la situación cambiaría y podrían considerarse renta de fuente española. Además, el convenio de doble imposición entre España y los Emiratos Árabes Unidos no regula directamente estos dividendos —el convenio solo afecta a los impuestos sobre la renta y el capital de los residentes de uno o ambos Estados—, por lo que no hay un paraguas automático que cubra cualquier conflicto con Hacienda.
Aquí está el matiz que más confunde: la exención de tributación en España no es un derecho adquirido por vivir en Dubái. Es una consecuencia de ser no residente, y ser no residente depende de cumplir con los requisitos legales y de comunicarlo correctamente.
El Modelo 720 y el inversor en Dubái: una trampa si no eres cuidadoso
El Modelo 720 es la declaración informativa que deben presentar los residentes fiscales en España para comunicar los bienes y derechos que tienen en el extranjero cuando superan ciertos umbrales. Si has comprado acciones de Hercules Capital a través de un bróker extranjero, esas participaciones cuentan como activos en el exterior. Para los residentes, el umbral de obligación de declaración se sitúa en 50.000 euros por cada categoría de bienes, según la Agencia Tributaria.
Cuando un inversor se muda a Dubái pero no comunica formalmente su baja censal, Hacienda puede seguir considerándolo residente fiscal español. Si después tiene un paquete de acciones que supera ese umbral y no presenta el Modelo 720, se expone a sanciones que pueden ir desde multas fijas de 5.000 euros por cada dato omitido hasta cuantías muy superiores si se considera que ha existido un perjuicio económico para la Administración.
La diferencia entre pagar 0 euros y una sanción de miles de euros está en un solo papel: el Modelo 030 que comunicas a Hacienda al mudarte.
Esta es la paradoja: el no residente no tiene que tributar por esos dividendos, pero si Hacienda no sabe que eres no residente, te reclamará el Modelo 720 y quizá también el IRPF por rentas mundiales. Y todo ello sin que exista una deuda tributaria real, simplemente por el incumplimiento de una obligación formal.
La Realidad Fiscal
Vamos a ponerle números. Un inversor con un dividendo anual de 10.000 dólares procedente de Hercules Capital que haya acreditado correctamente su residencia fiscal en Emiratos —con el Modelo 030 presentado, más de 183 días en Dubái y sin centro de intereses en España— no pagará ni un euro a Hacienda. Si, por el contrario, ese mismo inversor no ha gestionado su baja censal y Hacienda le considera residente, los dividendos tributarían en el IRPF al tipo marginal, que puede superar el 45 % más los recargos autonómicos, además de enfrentarse a la sanción por no haber presentado el Modelo 720. En términos prácticos, eso podría suponer más de 5.000 euros solo en sanciones, incluso si después se demuestra que no había deuda.
El caso de Emiratos Árabes Unidos añade una capa extra. Aunque Dubái no tiene impuesto sobre la renta personal, el inversor debe considerar su situación con las autoridades españolas. El convenio de doble imposición entre ambos países puede ayudar a evitar la doble tributación si existieran rentas de fuente española, pero en este escenario de dividendos estadounidenses no hay doble imposición que eliminar, porque la renta no es de fuente española. En la práctica, la protección que ofrece el convenio es indirecta: si el inversor demuestra que es residente fiscal en los Emiratos, Hacienda no puede gravarlo como residente español. El convenio sirve, por tanto, para apuntalar la prueba de la nueva residencia.
Conviene revisar también la situación si vienes de un país latinoamericano sin convenio con Emiratos. Al no existir ese paraguas, la carga de la prueba sobre tu residencia fiscal recae aún más en ti y en la documentación que puedas aportar. Lo mismo ocurre si conservas inmuebles o cuentas bancarias en España: cada elemento que te ate al territorio puede ser interpretado por Hacienda como un indicio de residencia.
Lo que debes saber
- Umbral o cifra clave: 50.000 euros por categoría de bienes para la obligación del Modelo 720, según la Agencia Tributaria.
- Plazo o fecha límite: El Modelo 720 se presenta entre el 1 de enero y el 31 de marzo del año siguiente al que se refiera la declaración.
- Organismo competente: Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en España.
- Advertencia principal: La falta de comunicación de la baja censal (Modelo 030) es el error más común. Aunque no tengas que pagar impuestos, la omisión del Modelo 720 cuando Hacienda te considera residente puede acarrear sanciones de miles de euros.
Este artículo tiene carácter informativo. Para tu situación concreta consulta siempre con un asesor fiscal especializado en expatriados.


